El título del Barça es cuestión de tiempo. Ni más ni menos. Los nueve puntos que le quita al Real Madrid cuando quedan 18 por jugar son un ingreso tan suficiente que la única ilusión está en saber qué día se conseguirá. Ya sea en el Clásico del 10 de mayo, hay muchas opciones. Un partido en el que podrá estar ausente Lamine Yamal, que se lesionó los isquiotibiales al lanzar el penalti que marcó el 1-0 definitivo y se perderá varios partidos. Pero vayamos por partes. Lo primero es hablar de la victoria ante el Celta, que supone la 15ª victoria consecutiva en casa, igualando el récord histórico del club.
Flick sacó un equipo con nueve jugadores españoles. Muchos de ellos formarán la base de La Roja en el próximo Mundial por lo que es una muy buena noticia para De la Fuente. Ferran le ganó el partido a Lewandowski, una batalla que parece dejar claro que el polaco puede no afrontar su último mes como azulgrana. La temporada del Celta se le está haciendo larga y existe el peligro de que consiga repetir su puesto europeo, algo que nadie dudaba hace un par de meses. El golpe recibido tras quedar eliminado de la Europa League a manos del Friburgo será difícil de olvidar para Vigo.
El inicio del partido fue frenético. Hasta el punto que en los primeros 70 segundos se pudieron ver tres goles. Sí, tres. Tras el centro, un mal control de Marcos Alonso dejó a Lamine en posición de marcar, pero su disparo se fue al lateral de la red. Luego llegaron dos ocasiones de Pablo Durán en las que Joan García respondió bien, sobre todo en la primera donde atajó. El partido estaba claro que iba a ser de ida y vuelta y sería el golpe el que decidiría el resultado.
El frenesí inicial amainó hasta el primer cuarto de hora cuando Hugo Álvarez metió un balón de portería a Jutglá, pero su disparo se marchó desviado. Cancelo tuvo que retirarse por unas molestias en la rodilla y fue sustituido por Balde, por lo que ya eran diez españoles en el once azulgrana. El conjunto vigués sorprendió con su buen inicio. El Barça no estaba muy cómodo atrás, pero el equipo de Giráldez no lograba rematar. Y fue Lamine quien dispuso de su segunda ocasión clara a la media hora de juego.
Los intentos de Lamine, de nuevo los más inspirados de su equipo, surtieron efecto al borde del descanso al provocar un claro penalti ejecutado por Yoel Lago. Él mismo lo transformó, pero durante el lanzamiento se lesionó al notar un pinchazo en la parte posterior del muslo que le hará perderse algunos partidos, quizás también el Clásico. La ventaja que tienen sobre el Madrid mitiga un poco este problema, pero es un aviso ya que no contar con Raphinha y Lamine es un hándicap importante para Flick. El caso es que el Barça tuvo que hacer dos cambios por lesión antes del descanso, que llegó con 20 minutos de retraso por asistencia médica en la grada.
La segunda parte comenzó con un tercer cambio del Barça: Fermín sustituyó a Gavi. El partido estaba abierto y el Celta estaba muy vivo, por lo que rápidamente los blaugranas salieron a buscar el 2-0 para calmar los ánimos. Con Pedri a los mandos, el equipo empezó a jugar y salió con soltura pese a que el Celta seguía presionando, pero sin la fuerza con la que lo hizo en la primera parte. Y así, a los diez minutos, llegó primero un golazo de Ferran Torres a un gran pase de Pedri, pero estaba en fuera de juego milimétrico y fue anulado.
La entrada de Fermín dio otro aire a un Barça que dominó a placer el partido. Giráldez dio oxígeno a los suyos dando entrada primero a Mingueza y Williot y el Celta dispuso de unos buenos minutos. Pablo Durán, que estaba en fuera de juego, tuvo un mano a mano con Joan García, pero el portero azulgrana volvió a resolver una situación que no habría valido si hubiera acabado en gol. Quedaban 20 minutos y todo seguía abierto. Ambos técnicos movieron el banquillo y salieron Rashford y De Jong por los locales y Borja Iglesias por los visitantes.
El partido se equilibró y en los últimos minutos la posesión pasó a manos de los celestes que ya tenían sobre el campo a Iago Aspas. Le tocó defender al Barça y allí brilló un Cubarsí que estaba para todos. El esfuerzo de los gallegos no tuvo recompensa y los tres puntos se quedaron en casa. El Barça está más cerca del título, pero pagó un caro peaje con las lesiones de Cancelo y Lamine para los próximos partidos.