Javier Tebas ha vuelto a alzar la voz. El presidente de LaLiga respondió a Nasser Al-Khelaifi después de que el dirigente catarí dejara caer que "Tebes no está muy contento", en una nueva derivada de la tensión en torno al fútbol europeo y los acuerdos que se negocian lejos de los focos públicos. Tebas no dio rodeos y enfatizó una idea muy concreta: nadie puede defender seriamente que un pacto es bueno para las ligas domésticas si esas mismas ligas desconocen su contenido.
El líder de LaLiga acusó la falta de transparencia de un acuerdo que, según él, no es público, muy poca gente lo conoce y lleva semanas sin explicarlo claramente. Su argumento fue directo: si este pacto es realmente positivo para el conjunto del fútbol, lo lógico sería enseñarlo, hacerlo público y permitir que las competiciones nacionales lo analicen antes de avalar sus efectos.
Tebas quiso situar las ligas domésticas en el lugar que, a su juicio, les corresponde dentro del ecosistema. No como actores secundarios ni como simples destinatarios de decisiones tomadas en despachos cerrados, sino como parte esencial de la estructura sobre la que se sustenta el fútbol. Su mensaje fue también una advertencia sobre la forma en que se están tomando algunas decisiones: la transparencia no debilita el fútbol; lo que lo debilita es la opacidad.
El presidente de LaLiga también recordó que la patronal española forma parte del proceso judicial, mientras que la EFC, en sus palabras, "ni siquiera compareció". Tebas también destacó que ni siquiera les han pedido su opinión al respecto, a pesar de que las ligas nacionales se verían directamente afectadas por cualquier decisión importante del tablero europeo.
El cierre de su mensaje fue tan político como contundente. Tebas se desmarcó de la idea de aceptar simplemente lo que viene de otras organizaciones y lanzó un mensaje a la UEFA y a la EFC: "Lealtad no es sumisión". Una frase que resume la lucha abierta y deja claro que LaLiga no piensa quedarse como extra en una negociación que considera decisiva para el futuro de las competiciones domésticas.