La noche ha sido complicada en el entorno de Williams. Viven con preocupación desde que Nico se tuvo que retirar antes del descanso del Athletic-Valencia por un problema en los isquiotibiales de su pierna izquierda. Las previsiones respecto a la lesión no son positivas, pero todo depende del resultado de una resonancia magnética, que será la prueba que concretará el grado de la lesión y a partir de ahí se aclarará el periodo de recuperación.
El pequeño de los hermanos Williams se someterá a pruebas a lo largo de una mañana en la que sus compañeros tienen previsto entrenar en Lezama. La recopilación de pruebas y la presentación de informes será rápida y todas las partes emprenderán el camino hacia la recuperación. Queda por ver qué músculo está afectado (bíceps femoral, semitendinoso o semimembranoso) y cuál es el alcance del daño.
El sentimiento común es que la temporada del club ya ha terminado para Nico Williams, que no podrá regresar en las dos semanas restantes del campeonato. El futbolista cruza ahora los dedos para que el percance muscular no le impida estar a disposición de Luis de la Fuente para el Mundial que empezará dentro de un mes. El servicio médico de la selección estará al tanto de todas las pruebas que se le realizarán a Nico y también de las previsiones de recuperación.
Esta lesión muscular golpeó al pequeño de los hermanos Williams cuando había dejado atrás la recuperación de una insistente pubalgia, que le ha afectado durante tres cuartas partes de la temporada y le obligó a parar durante varias semanas para someterse a un tratamiento.