El Valencia es el equipo que más penaltis ha fallado esta temporada. Los datos son alarmantes. Cuatro penas máximas en el limbo de las nueve que se han dictado. Los errores, tres de ellos con 0-0 en el marcador, han costado puntos y algo más. Hasta tres lanzadores diferentes se han topado con la frustración del error. Pepelu, el gran especialista, dos veces ante Betis y Celta. Danjuma ante el Oviedo (algo que afectó a su actuación posterior) y ayer en San Mamés Hugo Duro, que le estrelló en el larguero. "Una parte de mí se siente en deuda por el fallo en un momento tan importante. Nos vemos el jueves", dijo el delantero al finalizar el partido.
Cuatro penaltis que podrían haber cambiado algo la actual clasificación de los de Mestalla y al menos les habrían ahorrado el aprieto de este nuevo final de temporada en el infierno, sufriendo como nunca. El equipo, que había encontrado en Ramazani la solución a ese problema, no contó ayer con él en el campo para el lanzamiento de once metros y una vez más el premio quedó en el limbo. El belga fue el encargado de anotar tres de tres, también con una técnica infalible, en la fase central de la temporada cuando el descenso empezaba a ser una amenaza real. Tres goles que dieron puntos y ánimos.
El porcentaje desde los once metros es del 44% de penaltis fallados, una exageración que pocas veces se ve en un equipo. El propio Gayà lo comentó al final del partido. "Hemos fallado cuatro penaltis esta temporada, imagínense dónde estaríamos si no lo hubiésemos hecho. Hugo lo falló porque lo cobró. Lo dejó todo en el campo y eso es lo que se le pide a un jugador del Valencia para morir por el escudo".