A la espera de que llegue sólo la siempre necesaria confirmación matemática, el Betis es ahora, al menos virtualmente, equipo europeo por sexta temporada consecutiva, todo ello desde que Manuel Pellegrini se sienta en el banquillo. Pero haber conseguido el objetivo con tres días de antelación no es suficiente para el conjunto verdiblanco, que no quiere dejar pasar una oportunidad de oro para volver, más de dos décadas después, a la máxima competición continental.
La actuación de los equipos españoles en Europa esta temporada le ha valido a LaLiga una de las dos plazas extra que puso en juego la UEFA para la Liga de Campeones de la temporada 2026-27. Será por la quinta plaza del torneo doméstico, ya que los verdiblancos defienden con uñas y dientes, con un margen de cuatro puntos sobre el Celta, su único rival salvo una catastrófica racha de resultados que permitiría al Rayo Vallecano superar los 12 puntos que le aventan actualmente, los 15 goles de margen en la diferencia de goles general que les aventajan los heliopolitanos.
De esta forma, el Betis vivirá mañana su primer balón de partido de la Liga de Campeones. No será fácil certificar tan pronto el regreso al torneo estrella del fútbol europeo. Primero, porque habrá que imponerse en La Cartuja a un Elche que llega con la imperiosa necesidad de sumar puntos para no caer a los puestos de descenso. Y segundo, porque además de ganar, el equipo de Pellegrini necesitaría que el Celta, que juega una hora antes en Balaídos, perdiera ante el Levante, uno de los equipos que apura sus opciones para no perder la categoría. Si no se produce alguno de los dos resultados, los andaluces tendrán que esperar (una victoria bética y un empate celeste darían el pase virtual a los verdiblancos, pero aún no matemáticamente).
Si tanto Betis como Celta ganan sus partidos (o si ambos empatan o ambos los pierden), el conjunto verdiblanco podría ser campeón este fin de semana, cuando visite al Barcelona, ya campeón de Liga, en el Camp Nou. En Barcelona tendría que conseguir al menos el mismo resultado que consiguió el equipo de Claudio Giráldez en su visita a San Mamés ante el Athletic Club. Cualquier otra cosa aplazaría la lucha por ese ansiado puesto entre los equipos más importantes del Viejo Continente hasta la última jornada, en la que los andaluces reciben al Levante y los gallegos al Sevilla.
El primer objetivo está prácticamente conseguido para el Betis, con la Conference League asegurada. La segunda, la Europa League, también está prácticamente certificada, pendiente de la necesidad de sumar un punto más en las tres fechas que tenemos por delante o de que el Rayo Vallecano se pierda uno en los cuatro partidos que restan para acabar el campeonato. Pero en La Cartuja quieren más. No desaprovechar la oportunidad que le ha surgido de volver a la Champions parece imprescindible para poner el broche de oro a la temporada, crecer deportivamente y conseguir un importante impulso económico para el club.