El Clásico del fútbol español ya se palpa en el aire. Barcelona y Real Madrid se enfrentarán el próximo domingo 10 de mayo a las 21 horas. en el Camp Nou. Un partido muy morboso. Los de Flick buscarán dar el empujón definitivo y poner el broche a una gran temporada en Liga. Los de Arbeloa buscarán evitar el alirón, ante el que son el máximo rival. Este partido ya tiene árbitro designado: Alejandro Hernández Hernández.
El canario es el elegido por el CTA para dirigir el duelo más importante del fútbol español. Por tanto, repite Clásico un año después de hacerlo en una situación prácticamente idéntica a la actual. En aquella ocasión el título quedó sellado, en este caso sería diferente: el campeón podría proclamarse incluso con un empate.
Para este duelo de altos vuelos, la CTA ha determinado que deberá ceder el partido a uno de sus mejores árbitros nacionales. De esta forma, ha optado por conceder el privilegio al único árbitro de campo que estará en el Mundial, ahora más cerca que nunca. Su buena popularidad a nivel europeo y su nivel desde hace años en Primera División le hacen ideal para este tipo de duelos. Sin embargo, tanto el Madrid como el Barcelona tienen sus quejas sobre este árbitro, aunque ya es costumbre sea quien sea elegido.
En relación a la disciplina, sus números son claros. Promedia entre cuatro y cinco tarjetas amarillas, por lo que es un árbitro que quiere ligar sus partidos de forma clara y evidente. Además, en la aplicación de la norma se le considera un árbitro bastante riguroso, especialmente en las jugadas a balón parado, donde influye habitualmente en las conversaciones con los jugadores para que no se aferren.
A pesar de ser un buen árbitro, es humano y comete errores. Es normal, pero es muy criticado. Es cierto que hay algunos fallos importantes que, en consecuencia, marcaron el devenir de determinados juegos. Uno de los más recordados es aquel gol fantasma del Barça en el Villamarín. El balón entró claro, pero ni Alejandro Hernández y sus asistentes lo vieron así. No fue tan fácil, pero es un grave error.
Por otro lado, desde la sala VAR también se ha visto envuelto en varias polémicas. Ha sido protagonista de decisiones recientes tanto en el campo como desde la sala VOR, con interpretaciones de jugadas de mano o goles anulados que han generado debates. Sin embargo, es común. Hay una falta de conformidad de los criterios que marcan estos "errores". Los éxitos son mayores, pero esos no parecen importar...
Así, aunque el Comité Técnico de Árbitros (CTA) lo considera uno de los mejores por su experiencia técnica, para muchos aficionados es una elección arriesgada. Sin embargo, es un árbitro interno con informes que suelen ser positivos en cuanto a colocación y seguimiento del juego.
El último precedente dejó buenas sensaciones en la parroquia blaugrana. Aunque el equipo de Hansi Flick ganó el duelo directo al Madrid en Montjuïc (4-3) en el clásico de segunda vuelta, Hernández Hernández tuvo alguna jugada polémica que aún está en la memoria de la afición.
En aquel partido, una mano de Tchouaméni en el área generó muchas dudas. En un disparo a portería que detuvo el francés, y que pudo ser la sentencia definitiva de un partido que, aunque no influyó en el resultado, enfadó a los culés.