El Elche se suscribe a pleno sufrimiento en la lucha por la salvación en Primera División. El partido ante el Alavés (1-1) podría allanar el camino hacia el gol, pero el empate les deja cerca del precipicio. En concreto, dos puntos de ventaja a falta de tres jornadas. La zona de descenso la abre precisamente su último rival, que se ha impuesto en el goleador privado (3-1 en Vitoria). Tras el desarrollo del partido, dependiendo del punto de vista, los franjiverdes pueden sentir que se quedaron cortos o que salvaron un punto.
Pero más allá de eso, el conjunto ilicitano desaprovechó una oportunidad para dejar a tiro de piedra la permanencia. Si hubieran ganado, habrían estado cinco puntos por delante con el descenso a falta de nueve. Una situación notablemente más favorable que la actual.
Con el empate ante los babazorros, el Elche lleva dos jornadas sin ganar y puso fin a su racha de tres triunfos consecutivos en el Martínez Valero. Eso sí, suma seis partidos consecutivos en casa, donde no pierde desde finales de enero (1-3 ante el Barcelona).
Con 39 puntos en 35 fechas ligueras, el ritmo goleador de la zona baja transmite que al conjunto ilicitano aún le queda trabajo por hacer. Para llegar al objetivo les quedan tres partidos: Betis en casa, Getafe como local y Girona como visitante. Este último es un adversario directo de la salvación.