El Espanyol necesita al Athletic. ¡Guau, sí! Los de Manolo González se alejan del peligro tras ganar por primera vez en 19 partidos de Liga. La última vez que ganaron fue en diciembre y lo hicieron en San Mamés. Los dueños del club blanquiazul estarán contentos de lo bien que les ha salido la trama perfecta: esta semana han compaginado el anuncio de Monchi como director general de fútbol con la visita de un rival que ya es su mejor amigo. El Athletic ha perdido la mitad de los partidos de Liga que ha disputado esta temporada. Terzic se frotará los ojos.
En una primera parte con más miedo que propuestas, la chispa mayor llegó en el tiempo de descuento, cuando en una disputa en el área Unai Gómez, que disparó al palo, se quejó de que Riedel le había agarrado. Algo hubo, aunque ni el árbitro de campo ni el árbitro del VAR consideraron que se tratara de falta. El Espanyol fue el equipo que más merodeó por la zona de peligro, pero el Athletic dio en el palo (Unai Gómez), en el larguero, cuando un mal despeje de Iker golpeó a Laporte y el balón se estrelló en la escuadra, y Vivian, que no salió en la segunda parte tras recibir un golpe, remató fuera cuando tenía demasiada portería para haber acertado.
Las mejores opciones pericas fueron un lanzamiento de Carlos Romero y un remate artístico de Roberto. Y ambos conocieron a Simón. Fue un gran partido entre dos equipos que esperan con ansias el verano. Y quedó claro en las precipitaciones que reflejaron el balance de pérdidas y recuperaciones ocurridos en ese primer período. En ese tramo también se produjo la extraña jugada en la que un rebote casi genera un problema de vídeo viral para Simón.
Los nervios eran electricidad para unas piernas que no estaban a tono con la pausa que debía requerir el cerebro. El Espanyol se estiró tras el descanso con acierto suficiente para adelantarse en el marcador con un gran gol de Pere Milla en una acción muy mal defendida en el centro y en el tiro. La urgencia cambió de barrio y cayó de repente en el centro de Bilbao, más aún con el 2-0 de Kike García en el tiempo añadido. Las cosas tendrán que cambiar mucho para evitar el pitido ante el Celta