El Mundial 2026 está a menos de un mes de iniciar sus actividades en México, Estados Unidos y Canadá, donde sus 16 sedes (distribuidas entre los tres países) se encuentran en óptimas condiciones para recibir a la delegación de la FIFA, las 48 selecciones nacionales participantes así como a los cientos de miles de turistas que llegarán a las ciudades mundialistas para disfrutar de la mayor fiesta del fútbol. Sin embargo, la Ciudad de México ha presentado principalmente rezagos en infraestructura y movilidad.
Un gran sector de turistas nacionales y extranjeros están acostumbrados a desplazarse mediante aplicaciones móviles de transporte desde los aeropuertos hasta sus hoteles y puntos turísticos, como Uber, Didi y otras. Sin embargo, para su llegada a la capital de México tendrán que olvidarse de la moderna tecnología, una vez que las autoridades del país prohibieron su ingreso a las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) debido a que los taxistas del sitio se opusieron a compartir actividad con la competencia digital.
Una de las opciones era construir un estacionamiento alternativo para personas que trabajan en plataformas de movilidad durante la Copa Mundial de la FIFA México 2026. Sin embargo, las autoridades del AICM han revertido el proyecto donde, entre otras funciones, los conductores de aplicaciones como Uber y Didi esperarán a sus pasajeros sin anteponerse a las actividades de las empresas de sitios de taxis que operan físicamente en las instalaciones aeroportuarias.
Según el director del AICM, Almirante Juan José Padilla Olmos, el espacio contemplaba originalmente dos objetivos principales: facilitar el rápido embarque y desembarque de los pasajeros y ofrecer un punto de espera para los taxis de solicitud. El estacionamiento del AICM estaba destinado a facilitar el rápido embarque y desembarque de los pasajeros y ofrecer un punto de espera para taxis de aplicación como Uber o Didi.
"El aparcamiento de corta duración tendría capacidad para 200 plazas y tendría, sobre todo, dos funciones: una, para personas que sólo iban a recoger o dejar a alguien en el aeropuerto; y dos, para taxis de aplicación que tendrían un lugar donde esperar a sus clientes".
Con el rechazo de los taxistas, el proyecto cambió donde las obras del estacionamiento alterno de corta estancia pasarán a ser un estacionamiento adicional. Ante esta problemática, Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, ha indicado que el AICM continúa en el proceso de remodelación y aseguró que, una vez concluidas las obras, se reorganizará la movilidad dentro de la terminal aérea, incluyendo la operación de taxis concesionados y servicios de aplicación.
"El aeropuerto Benito Juárez aún está en construcción; se está quitando la glorieta (Terminal 2) que estaba en la entrada porque eso generaba mucho tránsito. Los taxis que pagan al aeropuerto se quedan en un lugar y los taxis de aplicación quedan en otro lugar, pero estará iluminado, con rampas para el acceso".
Por ello, Sheinbaum anunció que los taxis tradicionales y los vehículos de aplicación operarán en áreas separadas dentro del aeropuerto. El mandatario sostuvo que los cambios buscan mejorar la movilidad y reducir la congestión del tráfico en el principal aeropuerto del país.