El fútbol mexicano está a menos de un mes de vivir uno de los momentos más importantes de su historia reciente con la inauguración del Mundial 2026. Sin embargo, mientras estadios, ciudades y marcas preparan la fiesta, el gobierno federal ya habla del legado que dejará el torneo cuando termine la euforia.
Durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum dejó en claro que el torneo no puede quedarse solo en beneficios económicos, turísticos y patrocinadores. Para el mandatario, el verdadero éxito será transformar el desarrollo deportivo del país y abrir oportunidades para las nuevas generaciones de futbolistas mexicanos.
El presidente insistió en que todos los clubes de la Liga MX deben contar con estructuras de formación sólidas para niñas, niños y jóvenes, similares a las que han trabajado durante años instituciones como Pumas de la UNAM y Pachuca.
Todos los equipos del país que están en Primera División deberían tener escuelas para que niñas y niños puedan entrenar
El mensaje fue interpretado como una presión directa hacia el fútbol mexicano, especialmente hacia los clubes que han optado más por contrataciones extranjeras o proyectos inmediatos que por procesos de formación.
La declaración también tocó un punto sensible entre aficionados y analistas: el regreso del ascenso y el descenso.
Tanto Pumas como Pachuca son considerados modelos históricos en el desarrollo del talento nacional. En el caso universitario, de la cantera han salido figuras como Hugo Sánchez, Jorge Campos o César Huerta. Mientras tanto, el club hidalguense consolidó un proyecto reconocido internacionalmente para exportar jugadores y trabajar en procesos juveniles.
Para Claudia Sheinbaum, estos modelos deberían multiplicarse en todo el fútbol mexicano. El presidente también criticó que varios equipos prioricen únicamente el aspecto económico del negocio.
Las palabras generaron conversación inmediata en redes sociales, donde los aficionados coincidieron en que el fútbol mexicano perdió competitividad tras la suspensión de ascensos y descensos.
Uno de los puntos más fuertes de su discurso fue el llamado a reabrir el debate sobre el sistema competitivo de la Liga MX. Si bien aclaró que no puede intervenir directamente en las decisiones de la FMF, sí pidió escuchar las críticas que existen en torno al modelo actual.
La eliminación de ascensos y descensos en 2020 provocó fuertes cuestionamientos entre clubes, jugadores y aficionados, quienes consideran que varios equipos dejaron de competir con la misma intensidad al no haber riesgo deportivo.
El tema volvió a cobrar fuerza justo cuando el fútbol mexicano atraviesa una etapa donde crece la demanda internacional rumbo al Mundial de 2026.
Además del aspecto deportivo, el gobierno federal espera un impacto económico y turístico histórico durante la Copa del Mundo. La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, anunció que México podría superar los cinco millones de visitantes proyectados por la FIFA.
Las ciudades sede, Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, ya registran altos niveles de reservaciones hoteleras y preparan actividades paralelas para miles de aficionados.
Entre ellos destaca el Zócalo Fan Fest, donde Claudia Sheinbaum confirmó que estará presente para seguir el partido inaugural entre la Selección Mexicana y Sudáfrica.
Mientras tanto, el debate sobre el futuro de la Liga MX ya comenzó. Y esta vez, la presión no vino desde las gradas, sino desde la Presidencia de la República.