El Elche no quiere ni oír hablar de Segunda División, y lo mismo el Alavés. Ninguno de ellos ha conseguido dar un triple salto adelante con la victoria y el Alavés se mantiene en zona roja mientras que el equipo de Sarabia le ve dos puntos más lejos pero sigue en zona de peligro, aunque pone el foco en su fuerte en casa, donde lleva más de tres meses invicto: ya es el sexto mejor equipo local de LaLiga, sólo superado por los grandes.
El Elche, con las nuevas incorporaciones de Chust y Valera, se mostró mandón ante el Alavés con la entrada de la fuerza de Guridi por el centro y la persistencia de Diabaté arriba ante la baja de Boyé. La lluvia persistente y el césped resbaladizo, con charcos, favorecieron que el balón fuera rápido y las faltas también, además de los nervios.
André Da Silva avisó en el minuto 8 con un buen zurdazo, pero el juego directo, mal preparado, del primer cuarto de hora, muy nervioso incluso con el público, no sirvió de nada a nadie. En el minuto 18, un robo a Blanco volvió a dejar solo al 9 local, pero no pudo superar a la defensa en el mano a mano. Con 10 faltas y una amarilla en 20 minutos se veía poco fútbol y el Alavés apenas resistió las descorridas y centros de ese soberbio lateral que es Ángel Pérez.
El primer (y único) disparo a portería, de cabeza y con poca fuerza, llegó en el minuto 30 por parte del espigado Álvaro Rodríguez, con una palomita para la foto de Sivera. Luego Chust sacó una falta de autor, desde el costado, que estuvo a punto de clavar una parábola en el minuto 35. Fue todo el Elche, en modo acometida al final de la primera parte, como el disparo posterior de Febas que atajó Jonny o el segundo disparo de Álvaro, de nuevo de cabeza, mientras los míticos y peligrosos centros laterales babazorros, como algunos de Rebbach, se iban al limbo. Sólo Ángel Pérez, rápido, regateador, incisivo, puso pimienta en el minuto 44 con una gran jugada por banda que detuvo a Chust cuando casi ponía el 0-1. 16 faltas y tres tarjetas amarillas después, el 0-0 se llegó al descanso.
En la reanudación Quique dio entrada a Denis por Ibáñez, y el Elche siguió rematando, en ataque, con una triangulación soberbia con un centro lateral que sacó con su puntero Jonny. Sin embargo, antes de que siguiera el monólogo, quien si no, Ángel Pérez, se inventó de buena manera, un penalti tras otra jugada con apoyo de Toni, se quedó para el segundo disparo y la doble entrada de Valera y Febas le desbordó. El propio Toni Martínez engañó a Dituro en su gol número 12 en Liga, que le sitúa cuarto en el Trofeo Zarra.
Corría el minuto 50 y el partido había cambiado, con la caída de Da Silva en el área, muy protestada, y el contraataque inmediato en el que Diabaté perdonó el 0-2 tras una magnífica cabalgada y centro de Toni. De hecho, al Elche no le quedó más remedio que irse arriba con furia. En el arreón Sivera evitó el empate en el minuto 60 con un doble disparo nuevamente de Álvaro, que avisaba. La primera parada, cinematográfica, hasta el cabezazo, de esos que valen puntos.
En el contragolpe, el Alavés volvió a poner música con una gran combinación entre Rebbach y Guridi que sacó un violento zurdazo que se estrelló en el larguero tras rozar a Dituro. Antes, Denis también amenazó con otro latigazo. Minuto 65' y más fútbol que en toda la primera parte.
Primera serie de cambios en el minuto 70 y la entrada de Josan en el Elche fue efectiva, porque en el enésimo centro lateral el larguirucho delantero uruguayo recibió el premio con un disparo cercano que Sivera no pudo ni oler. El 1-1 fue justo, la verdad, con el estadio iluminado gritando “sí se puede” y todo por decidir. En el minuto 77 casi pudo, pero Parada hizo el 2-1 gracias a Da Silva tras otro estupendo centro de Josan.
Con la segunda tanda de cambios, y el gatillo fácil del pistolero Busquets Ferrer (10 tarjetas), hubo más nervios que oportunidades, aunque fue Álvaro el más peligroso buscando el 2-1. Tenaglia le quitó uno en el minuto 90. Pero aún faltaba el giro final, con el pase filtrado de Yusi a Mañas, que buscaba el liderato y la estrella en el segundo palo alavés, con Dituro superado. Podría haber sido un 1-2 que diera la vuelta a la tortilla, pero el empate final, sin ser injusto, no vale para nadie.