El Elche afronta este domingo (16.15 horas) una de esas citas marcadas en rojo en el calendario. Visita el Real Oviedo con la urgencia de sumar lejos de Martínez Valero y, sobre todo, con la ambición de dar un paso firme hacia la permanencia. Así lo dejó claro Eder Sarabia en una rueda de prensa en la que combinó autocrítica, confianza y determinación.
"El equipo es consciente de lo que se juega", afirmó el técnico, que destacó el buen momento de los ilicitanos respecto a otros rivales directos: "Junto con Barça y Getafe estamos entre los que más puntos tienen. Va a ser muy bonito, será una lucha hasta el final, pero no hacemos cuentas, nos centramos en nosotros mismos", explicó.
Uno de los grandes retos sigue siendo el rendimiento fuera de casa, donde el Elche aún no ha ganado. El técnico no eludió la realidad, aunque tampoco la puso como excusa: "Podemos salvarnos al 100% sin ganar fuera de casa, pero no es nuestra mentalidad. Tenemos que ser autocríticos y exigentes. Es el momento de dar un golpe sobre la mesa y ganar en Oviedo".
Reconoció que las dificultades fuera de casa responden a “muchos detalles”, entre ellos la falta de acierto y un componente mental que pesa en determinados momentos. Sin embargo, el mensaje es claro: el equipo llega preparado: “Tenemos que afrontar este desafío con la valentía que nos dan las últimas victorias”, afirmó.
Enfrente estará un Oviedo que también lucha por sus objetivos y que exigirá la mejor versión de los franjiverdes: "No es su última oportunidad, pero van a darlo absolutamente todo. Tienen buenos jugadores, están en buena dinámica y en casa tendrán el apoyo de su gente", avisó.
En cuanto al estado de la plantilla, la única baja esperada es la de Adam Boyar, mientras jugadores como Aguado y Diang están disponibles y preparados para competir: "Hay muy buen ambiente y muchas ganas de ayudar. Todos están preparados para ser titulares", destacó, dejando la puerta abierta a cambios en el once inicial.
También quiso destacar el papel de Dituro, al que definió como un líder dentro del vestuario: "Entrena como si tuviera 22 años. Ha dado un paso adelante espectacular y me da mucha tranquilidad".
El apoyo de la afición será otro de los factores a tener en cuenta en tierras asturianas. "Ellos saben que son importantes para nosotros. Están ilusionados y nosotros sentimos esa energía", comentó confiando en que ese estímulo extra pueda marcar la diferencia.
Con el equipo en buena dinámica y la permanencia en juego, el mensaje del bilbaíno fue claro: competir sin complejos y aprovechar la oportunidad. "Nos gustaría estar luchando por otras cosas, pero la realidad es esta. Valoramos seguir en Primera y queremos luchar hasta el final", concluyó.