MADE Luxury Concierge, la agencia en el centro de la red de prostitución de lujo investigada en Italia y que estaba vinculada a numerosos futbolistas y otros atletas de alto nivel, incluidos algunos pilotos de Fórmula 1, sigue siendo el principal foco de interés informativo en todo el mundo.
Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, propietarios de la empresa y principales financiadores, están detenidos junto a otros colaboradores por complicidad, instigación y explotación de la prostitución, además de blanqueo de capitales procedentes de actividades ilícitas distintas de las declaradas.
En concreto, se habla de 1,2 millones de euros que se habrían generado por su actividad ilegal. Mirando hacia fuera, habría funcionado durante todos estos años como una agencia de servicios de lujo para personas de alto poder adquisitivo: chefs privados, shopping privados, hoteles, viajes, yates y otro tipo de experiencias de ocio como fiestas en los mejores lugares de Milán y otros lugares turísticos.
Sin embargo, bajo esa cobertura se escondería una red de servicios sexuales para sus prestigiosos clientes, según los audios revelados en la investigación que aún continúa. Una empresa de lujo que tenía un precio. La investigación estima en unas cien el número de mujeres que trabajarían para la agencia y el dinero se compartiría a mitad de camino con la red. Entre los servicios de la trama también estaría el suministro de óxido nitroso (conocido como gas de la risa) a deportistas VIP que pagaban para acceder a los servicios exclusivos publicitados por la agencia.