Dura y costosa victoria del FC Barcelona ante el Celta de Vigo que los acerca al título de LaLiga, puesto que ha salido cara por la lesión de Lamine Yamal.
Los Blaugranas dan un paso importante por el campeonato español tras imponerse 1-0 ante los Celestes; por lo que se alejan en la cima ante el Real Madrid, aunque, se prenden las alarmas por el 'Niño Maravilla' a dos meses de la disputa de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin meter el pie de acelerador por el calendario saturado al que se han enfrentado, los dirigidos por Hansi Flick saltaron a la grama del Camp Nou con la calma de ser lideres.
Aunque, los múltiples partidos en estas semanas les ha cobrado factura con Lamine Yamal, quien fue el encargado de anotar el gol, pero, a un alto costo, una lesión muscular.
Corría el minuto 40 cuando el futbolista de 18 años tomó el balón para cobrar desde los once pasos; sin embargo, al mandar el esférico al fondo tras vencer a Andrei Radu, se llevó las manos a la parte posterior del muslo. Malas noticias, se tenía que retirar por lesión y prende las alarmas con España a dos meses de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Para la parte complementaria, muchos bostezos y pocas emociones. El FC Barcelona caminó con calma a la victoria por la mínima, y así, llegar a 82 puntos y ponerse a 9 unidades por delante del Real Madrid (73 pts) a falta de seis jornadas.
Por su parte, el Celta de Vigo baja a la séptima posición al estancarse con 44 puntos, y así, ser desplazados por el Getafe tras su victoria ante la Real Sociedad, por lo que, de momento, se quedarían sin la plaza para el playoff de la Conference League.
El título del Barça es cuestión de tiempo. Ni más ni menos. Los nueve puntos que saca al Real Madrid cuando quedan 18 en juego, son una renta tan suficiente que la única emoción reside en saber en qué jornada lo conseguirá. Que sea en el Clásico del día 10 de mayo tiene muchas opciones. Un partido en el que puede ser baja Lamine Yamal, que se lesionó en los isquios al lanzar el penalti que supuso el definitivo 1-0 y se va a perder varios encuentros. Pero vayamos por partes. Lo primero es hablar de la victoria sobre el Celta, que supone la 15 consecutiva como local igualando el récord histórico del club.
Flick sacó un equipo con nueve jugadores españoles. Muchos de ellos formarán la base de La Roja en el próximo Mundial por lo que es una muy buena noticia para De la Fuente. Ferran ganó la partida a Lewandowski, una batalla que parece dejar claro que el polaco puede que no esté ante su último mes como jugador azulgrana. Al Celta se le está haciendo larga la temporada y peligra que logre repetir plaza europea, algo que nadie dudaba hace un par de meses. El mazazo recibido tras la eliminación de la Europa League a manos del Friburgo va a ser difícil de olvidar por Vigo.
El inicio del partido fue frenético. Al punto de que en los primeros 70 segundos se pudieron ver tres goles. Sí, tres. Tras el saque de centro un mal control de Marcos Alonso dejó a Lamine en disposición de marcar, pero su remate fue al lateral de la red. Después, llegaron dos ocasiones de Pablo Durán en las que Joan García respondió bien, sobre todo en la primera donde realizó un paradón. El partido estaba claro que iba a ser de ida y vuelta y sería la pegada quien decidiría el resultado.
El frenesí inicial se dio una tregua hasta el primer cuarto de hora cuando Hugo Álvarez puso un balón de gol a Jutglá, pero el remate de este se fue fuera. Cancelo tuvo que retirarse por unas molestias en la rodilla y fue sustituido por Balde, por lo que ya eran diez los españoles en el once azulgrana. Los vigueses sorprendieron con su buen inicio. El Barça no estaba muy cómodo atrás, pero los de Giráldez no acababan de concretar. Y fue Lamine quien tuvo su segunda ocasión clara a la media hora de juego.
Los intentos de Lamine, de nuevo el más inspirado de su equipo, surtieron efecto al borde del descanso al provocar un claro penalti de Yoel Lago. El mismo lo transformó, pero en el lanzamiento se lesionó al notar un pinchazo en la parte posterior del muslo que le va a hacer perderse algunos partidos, puede que el Clásico también. La ventaja que llevan sobre el Madrid mitiga algo este problema, pero es un aviso ya que no contar con Raphinha y Lamine es un hándicap importante para Flick. El caso es que el Barça tuvo que hacer dos cambios por lesión antes del descanso, al que se llegó con 20 minutos de retraso por una asistencia médica en la grada.
El segundo tiempo empezó con un tercer cambio en el Barça ya que Fermín sustituyó a Gavi. El partido estaba abierto y el Celta muy vivo por lo que los azulgranas salieron a buscar rápido un 2-0 que tranquilizara las cosas. Con Pedri a los mandos el equipo empezó a tocar y salía con facilidad pese a que el Celta seguía presionando, pero sin la fuerza con la que lo hacían en la primera mitad. Y así, a los diez minutos, llegó un golazo de Ferran Torres de primeras a un gran pase de Pedri, pero estaba en un fuera de juego milimétrico y fue anulado.
La entrada de Fermín le dio otro aire a un Barça que dominaba a placer el partido. Giráldez oxigenó a los suyos dando entrada primero a Mingueza y Williot y el Celta tuvo unos buenos minutos. Pablo Durán, en fuera de juego, tuvo un mano a mano con Joan García, pero el meta azulgrana volvió a resolver una situación que no hubiera valido en caso de acabar en gol. Quedaban 20 minutos y seguía todo abierto. Ambos técnicos movieron el banquillo y salieron Rashford y De Jong por los locales y Borja Iglesias por los visitantes.
El juego se equilibró y en los últimos minutos la posesión pasó a ser más de los celestes que ya contaban en el campo con Iago Aspas. A Barça le tocaba defender y ahí brilló un Cubarsí que estaba a todas. El esfuerzo de los gallegos no tuvo premio y los tres puntos se quedaron en casa. El Barça está más cerca del título, pero pagó un caro peaje con las lesiones de Cancelo y Lamine para los próximos partidos.