Seis de seis en el Sánchez-Pizjuán. El Sevilla ha dado un gran paso ganando dos partidos consecutivos al amparo de los suyos para seguir dependiendo de sí mismo en la lucha por la permanencia. "Ni retroceder ni rendirse", decía la pancarta en Gol Norte. No ha llegado a la orilla, pero no parece tan lejana. El calendario -Villarreal, Real Madrid y Celta- se vuelve más complicado para los blanquiazules en esta final. Un brillante gol de Castrín y el acierto de Akor les dieron la victoria ante un Espanyol que se adelantó con un gol de Dolan y lleva 18 partidos sin ganar, desperdiciando la gran ventaja que tenía respecto a las plazas de descenso al final de la primera vuelta. Se ha metido en problemas.
Por si no había ya bastante nerviosismo en el césped y en la grada, el partido empezó con diez minutos de retraso por un problema técnico con el VAR. Esperando su turno con el balón estaban los mismos jugadores que alinearon la pasada jornada García Plaza y Manolo González en la victoria ante la Real Sociedad y la derrota ante el Real Madrid, respectivamente.
El Sevilla salió con intensidad para embotellar al Espanyol desde el principio. En los primeros diez minutos marcamos la ocasión más clara de los locales y una jugada polémica. Un tacón de Maupay dentro del área, desviando un disparo de Gudelj, puso a prueba los reflejos del ex sevillista Dmitrovic para evitar el primero. Poco después, el Sevilla pidió penalti a El Hilali contra Rubén Vargas. Alberola dijo que no había nada.
Nerviosismo y muchas imprecisiones en las entregas, tanto de un equipo como de otro, en un partido que transcurrió a trancas y barrancas, sin centro del campo y con poco fútbol. Tampoco hubo ocasiones claras. El Espanyol intentaba quitarse la presión y, en su primera salida clara, Odysseas recibió un golpe al atrapar un centro raso de Romero al área. Dolan buscó el disparo, pero se encontró con el portero griego. Agoumé podría haber causado problemas al Sevilla. Perder un balón delante debería ser un delito. El francés intentó regatear y Edu Expósito se quedó con el balón para disparar al palo corto que permitió lucirse a Odysseas, autor de una buena estirada. Cuantos puntos le ha dado este portero al Sevilla...
De cara al descanso, Vargas lo intentó con un disparo lejano desde fuera del área que detuvo en dos ocasiones Dmitrovic. También tuvo que entrar asistencia para atender a Roberto y Suazo. El primero resbaló con el balón y fue arrastrado por el sevillista, que sufrió una fuerte caída y sufrió el golpe en el hombro que sufrió en Pamplona. Dos minutos añadidos y jugadores al vestuario.
Alexis Sánchez reemplazó a Isaac Romero tras la reanudación. El partido pedía un respiro y el fútbol del chileno. Y también el gol. Ya ocurrió el pasado lunes contra la Real Sociedad, aunque esta vez el VAR anuló el gol del '10'. En una jugada caótica, una volea de Vargas tocó a un defensor y Alexis anotó a placer, pero el gol no subió al marcador porque estaba en fuera de juego al momento del disparo del suizo.
A partir de ahí, el Espanyol agradeció cada error que cometió el Sevilla para acercarse a la portería de Odysseas hasta que marcó Dolan. El más difícil todavía para los andaluces. El portero del Sevilla había impedido poco antes el gol del inglés con un duro disparo que se estrelló en el palo, pero luego no perdonó rematando primero en el área aprovechando un balón pasado por Roberto.
En un centro medido de Alexis tras un tiro de esquina corto, Castrín se impuso en el salto pero su disparo se fue por encima del travesaño. Caras descompuestas en la grada con el paso de los minutos, tangana tras una entrada de Sow sobre Dolan, toque de Gudelj... La desesperación era evidente hasta que llegó el gol, esta vez, de Castrín. Un poco de fe y carrera por parte de uno de los mejores jugadores del Sevilla de los últimos días. Nadie se esperaba al central que entró en el área y regateó a varios rivales, conduciendo con la izquierda para rematar con la derecha y batir a Dmitrovic. La mano del serbio es suave.
A pecho descubierto, Sevilla y Espanyol buscaban el segundo. Siete minutos añadidos. Pero el fútbol es lo que tiene... García Plaza le dio tres minutos a Akor Adams -pichichi del equipo- ante Osasuna; Le dejó en el banquillo ante la Real Sociedad y volvió a ser suplente ante el Espanyol. Alexis lo mantuvo en la pelea, lo dejó en la frontal y el nigeriano no se lo pensó cuando le pegó colocado junto al palo izquierdo de la portería de Dmitrovic. Se jugaron diez minutos más de añadido que dieron tiempo al Espanyol a pedir penalti a Calero en un final caótico, pero los puntos se quedaron en Nervión.