El golazo de Joao Félix no ayudó a dar la victoria al Al-Nassr, que perdió 3-1 y fue superado por el Al-Qadsiah, tras los goles de Mohammed, Al-Juwayr y Quiñones. La Liga se le complica a Cristiano, que tras la derrota, deja el campeonato en manos del Al-Hilal. Este último depende ahora de sí mismo tras ganar el partido de ida y a costa del partido pendiente entre ambos que se disputa.
Las cosas no empezaban de la mejor manera para Al-Nassr. El equipo no se encontraba cómodo ni en la posesión del balón ni en las acciones defensivas. De hecho, el rival aprovechó esa falta de fluidez, haciendo valer su condición de local para convertir el campo en una fortaleza. Así, en el minuto 24, se adelantaron gracias a un gran disparo de Mohammed, que actuó con instinto de delantero, colándose entre los defensas para rematar un magnífico centro de Bonsu.
Verse por detrás en el marcador pareció cambiar el chip de los visitantes, que empezaron a ilusionarse y a acechar el área rival. Primero, avisó Cristiano con un disparo lejano que se estrelló en el larguero y, finalmente, Joao Félix empató el marcador justo antes del descanso con un zurdazo inapelable, que se supone que es su pierna menos capaz, para mandar el balón a la escuadra. Tras el gol, Al-Nassr recuperó la confianza y siguió insistiendo en el ataque.
Aunque Al-Nassr dio un paso más, las deficiencias defensivas seguían siendo muy notables. Poco después de iniciar la segunda parte, Al-Juwayr volvió a poner a su equipo por delante. Aprovechó un rebote que quedó muerto en el área chica tras un disparo de Quiñones y, con el portero ya superado, remató a placer.
Los errores defensivos iban a salir caros a los visitantes. Una vez más, un mal lanzamiento en la salida del balón permitió a Quiñones recibir el balón dentro del área y, de un disparo, sorprender al portero para sentenciar el partido y darle la victoria a su equipo. Las cosas no le iban bien al equipo de Cristiano, que vio como no eran decisivos en ataque mientras el tiempo se acababa para dejar finalmente la Liga más abierta que nunca.