Álvaro Fidalgo volvió a ser invisible para Manuel Pellegrini. El centrocampista se quedó sin minutos ante el Oviedo en la cómoda victoria de su equipo por 3-0. Los datos empiezan a ser pésimos para Fidalgo, que en los últimos seis partidos sólo ha jugado 45 minutos contra el Real Madrid. Y ahora, como ocurrió con la Europa League, ya no se trata de dosificar a los jugadores, sino simplemente de que Pellegrini no cuente con él. Se ha vuelto invisible para el entrenador.
Este domingo, Pellegrini utilizó siete jugadores que juegan en el centro del campo, algunos con vocación más ofensiva y otros menos, pero el que quedó fuera de esta ecuación una vez más fue el hispano-mexicano. El técnico chileno utilizó a Amrabat, Fornals, Lo Celso, Marc Roca, Deossa, Riquelme e Isco en esa zona del campo que puede ocupar Fidalgo ante el Oviedo.
A falta de cuatro partidos para el final de la Liga, la situación de Fidalgo es delicada, ya que hay jugadores que parecen indiscutibles para Pellegrini, mientras que el internacional mexicano se ha quedado con un segundo o tercer lugar en el proyecto del técnico.
Y el problema no es sólo a corto plazo, sino también de cara a la próxima temporada. Seguramente Fidalgo esperaba tener más protagonismo y ahora surgen dudas. Ha ido de más a menos. Al principio, con las lesiones de Amrabat, Lo Celso e Isco, su presencia en el once era habitual, pero cuando Pellegrini los ha tenido a todos disponibles su papel en el equipo se ha vuelto residual. Pellegrini prácticamente le ha condenado al ostracismo. El futbolista necesitaría jugar para llegar al Mundial al ritmo competitivo, pero, salvo que el técnico cambie de criterio, ahora mismo le cuesta acumular minutos al final de temporada con el Betis.