Con el gol que marcó el pasado domingo en Vallecas, Orri Óskarsson se ha colocado en la tercera posición del ranking de máximos goleadores de la Real Sociedad esta temporada 2025-26, con siete goles, sólo por detrás de Mikel Oyarzabal, con 17, y Gonçalo Guedes, con nueve, pese a ser el sexto jugador de la plantilla con menos minutos disputados, 624, lo que le sitúa en una extraordinaria media de un gol por partido. El delantero islandés sigue dando muestras de tener olfato, pero no termina de explotarlo.
A Óskarsson apenas se le había visto en Vallecas durante los primeros 62 minutos de juego, que son pocos, pero de repente tuvo una ocasión que desperdició y acto seguido otra en la que esta vez sí maniobró bien y consiguió el 1-2, decidiendo poco después sustituirle por Pellegrino Matarazzo.
El islandés se fue al banquillo con su séptimo gol esta temporada, tras los que anotó en LaLiga ante el Espanyol (2-2), Elche (3-1), un doblete ante el Oviedo (3-3) y el Deportivo Alavés (3-3), marcando también ante los Gazteiztarras en los cuartos de final de Copa, el 2-3 decisivo para el pase a semifinales.
Óskarsson ha superado los seis goles de Brais Méndez y se ha convertido en el tercer máximo goleador de la Real esta temporada, sólo por detrás de Oyarzabal y Guedes, como hemos señalado. Y todo ello en 624 minutos de juego, siendo el decimonoveno integrante de la plantilla en participación, superando a Wesley (77), Karrikaburu (152), Yangel (363), Odriozola (437) y Marrero (600).
El realista número 9 está entre los 40 mejores goleadores de LaLiga y su media es de un gol cada 90 minutos de juego, sólo superado por Cristian Stuani, que ha marcado uno cada 86, pero tres de ellos han sido de penalti. Mbappé, Lewandowski, Raphinha, Gerard Moreno, Ferrán Torres y Lamine Yamal son algunos de los futbolistas que se encuentran por detrás en este ranking.
Pese a ello, y sobre todo por las lesiones que ha sufrido en numerosas ocasiones, también queda la duda de si Óskarsson está preparado para ser delantero de la Real, colocándose Mikel Oyarzabal un poco por detrás, como ocurrió el domingo en Vallecas, en una prueba que Matarazzo pudo hacer pensando precisamente en si esa opción que señalamos es válida o no.