Al Mallorca le cuesta ganar fuera de casa. Hasta el punto de que se presentó el viernes en Girona como el peor visitante de la categoría con 6 puntos sumados. Lo curioso es que no ha empezado mal los partidos lejos de Son Moix, al menos desde la llegada de Demichelis, donde había estado por delante en todos (El Sadar, Martínez Valero y Mendizorroza) sin poder llevarse los 3 puntos.
Sin embargo, en Vitoria algo cambió; El técnico argentino reconoció tras ganar en Montilivi que, tras la derrota en el feudo vitoriano, fue duro con sus muchachos e incluso desde la sala de prensa de Mendizorroza les pidió que fueran más "malos".
Dicho y hecho, el Mallorca aseguró el resultado menos de una semana después tras el 0-1 inicial (y definitivo) de Samu Costa en el minuto 43. Con toda una segunda parte por delante y con un rival que dominaba desde la posesión con el 76% de la misma y desde el asedio a la portería contraria con 10 tiros, los de Demichelis se llevaron los 3 puntos en un lugar complicado.
Especialmente complicado para el Mallorca, que nunca había ganado (ni empatado) en Montilivi en Primera División. 33 despejes en la segunda parte para un Mallorca que, si finalmente supo defender, resultado que también le valió empatar a puntos con el propio Girona y superar al Elche en la anecdótica clasificación de LaLiga como visitante, sumando su segunda victoria lejos de Son Moix.
Al Mallorca le faltaba ganar un partido fuera de casa de los 3 que le quedaban para cuadrar cuentas, ahora la pelota está en el tejado bermellón para sellar una permanencia que se les ha puesto en la cara.