El Real Betis Balompié ya es equipo de Champions League. Más de dos décadas después de su última participación en la máxima competición continental, el conjunto verdiblanco certificó matemáticamente su regreso entre los mejores del Viejo Continente gracias a su victoria frente al Elche en La Cartuja y desató una celebración cargada de emoción, orgullo y reivindicación institucional. Tras el encuentro, el presidente del club, Ángel Haro, y el vicepresidente, José Miguel López Catalán, pusieron voz al sentimiento de un beticismo que llevaba esperando demasiado tiempo volver a escuchar el himno de la Liga de Campeones.
Haro, visiblemente emocionado, destacó el valor simbólico del éxito alcanzado después de años de crecimiento sostenido. “Es un cúmulo de emociones. Siempre en estos momentos te acuerdas de tus seres queridos que no están y sobre todo de la gran alegría que supone para el beticismo un hito como este, que hacía 21 años que no se conseguía”, explicó el presidente verdiblanco nada más finalizar el encuentro.
El máximo dirigente del Betis quiso además relacionar la clasificación con el proceso de transformación que ha vivido el club desde su llegada al poder. “Para nosotros es algo más del crecimiento; llegamos con la idea de transformar al club y esto es transformación. Esto es hacer felices a los béticos, por lo tanto, estoy muy satisfecho”, afirmó.
Después de varias temporadas rondando los puestos de Champions, Haro valoró la capacidad del equipo para terminar dando el paso definitivo. “Afortunadamente se han dado en liga los resultados para que pudiéramos estar en Champions. No hay que volverse loco, hay que seguir trabajando con los pies en el suelo y disfrutar de esta alegría”, señaló, insistiendo en que el objetivo ahora debe ser mantener la línea de estabilidad institucional y deportiva: “Tenemos por delante una labor importante que realizar y debemos seguir con la línea que llevamos hasta ahora, que nos ha ido bien”.
Uno de los momentos más emotivos de su intervención llegó cuando recordó a las generaciones de jóvenes aficionados que crecieron junto al equipo en los momentos más difíciles de la entidad. “Me acuerdo mucho de esos niños que en los momentos más críticos del club seguían con su camiseta, luciendo sus colores en momentos de mucha debilidad económica y de una situación deportiva escasa en cuanto a los argumentos de los que podíamos disponer en el campo”, relató.
Haro recordó además que el objetivo inicial era consolidar al Betis en Europa de forma permanente antes de aspirar a metas mayores. “Poco a poco hemos ido creciendo, siendo estables en Europa, que era el primer paso para conseguir cosas como esta. Estando ahí en Europa vamos a estar muy cerquita de repetir cosas bonitas y de repetir títulos, pero con los pies en el suelo y trabajando día a día”.
El presidente también puso el foco en la importancia económica que tendrá la clasificación para el futuro inmediato del club. “Desde un punto de vista anímico es algo muy importante porque trabajamos para la felicidad de los béticos. Esto es felicidad y también supone unos ingresos adicionales que nos vienen muy bien para la planificación de este verano”, explicó. “Somos ambiciosos con la prudencia que tenemos que tener y con mucha ilusión puesta en lo que viene en el futuro”, finalizó.
Por su parte, López Catalán reconoció que la vuelta a la Champions era una meta soñada desde hace años dentro del consejo de administración, aunque evitaban verbalizarla públicamente para no añadir presión. “Era un sueño que teníamos. Muchas veces, incluso en conversaciones con jugadores que traíamos al Betis, ellos también tenían la Champions en la cabeza, pero no lo podíamos decir para no meternos más presión”, confesó.
El vicepresidente destacó la importancia de haber consolidado primero al club como habitual en competiciones europeas. “El hito importante fue cuando pasamos a estar regularmente en Europa; el Betis tiene que estar regularmente en Europa, como ahora seis años seguidos, y haciendo eso seguro que se daría el año en el que diéramos otra vez el salto a la Champions”.
Catalán celebró además que el objetivo se haya conseguido con margen y agradeció el apoyo constante de la afición. “Esta era una buena oportunidad, lo hemos conseguido además con dos jornadas de antelación y estamos encantados, felices y muy agradecidos a todos los béticos que han ido empujando al equipo”.
Más allá de la euforia, el dirigente verdiblanco también advirtió de la enorme exigencia que supondrá el nuevo escenario competitivo. “Lo celebramos mucho y lo disfrutamos con nuestras familias y amigos, te da mucha satisfacción, pero también tenemos una responsabilidad grandísima”, explicó. “Sabemos que lo que nos viene ahora es un trabajo muy complicado de gestión, de planificación y de competir en una Champions, que es una competición muy complicada”, insistió.
Finalmente, López Catalán aprovechó para poner en valor el momento global que atraviesa la entidad, tanto en el plano deportivo como estructural. “Esto es gloria bendita. Los principios fueron mucho más complicados, era todo más difícil y ahora sentimos que estamos en uno de los mejores momentos de la historia del Betis”, afirmó.
El vicepresidente recordó además algunos de los proyectos estratégicos en marcha, como la remodelación del estadio y el crecimiento de la cantera. “Tenemos proyectos muy bonitos como el nuevo estadio y nuestra cantera. Estoy muy contento porque nuestro equipo juvenil jugará otra vez el año que viene la Youth League, que es otro punto bastante interesante”.
Con el billete para la Champions ya asegurado, el Betis afronta ahora el cierre de temporada con la sensación de haber alcanzado uno de los grandes hitos de su historia reciente y con la convicción, transmitida por sus dirigentes, de que el objetivo no es una excepción puntual, sino consolidar definitivamente al club entre la élite del fútbol europeo.