Girona y Mallorca afrontan un duelo directo por la permanencia en el que sólo les queda ganar. Los azulgranas están cuatro puntos por encima de las plazas de descenso, mientras que los baleares sólo aventajan en un punto al penúltimo clasificado, el Sevilla. El que gane aclarará su futuro inmediato, mientras que el que pierda se meterá en grandes problemas.
El Girona llega al partido tras una segunda derrota en Mestalla ante el Valencia, rival directo (2-1). El 0 sobre 6 tras arañar el empate en el Bernabéu, unido a la reacción de los colistas, ha colocado a los de Míchel con sólo un margen de cuatro puntos con el descenso, algo que podría reducirse aún más si no sacan un buen resultado de la visita del Mallorca a Montilivi. Los azulgranas quieren despejar dudas y sacudirse los fantasmas con tres puntos que, de repente, les acercarían mucho a la salvación ya que los baleares son uno de los equipos que les siguen en la clasificación y les dejarían a seis puntos con doce por jugar.
Los gerundenses hicieron lo más difícil coincidiendo con el cambio de año y es salir del descenso después de pasar toda la primera vuelta en él, y coger las primeras ventajas con el decimoctavo, primer equipo que bajaría a Segunda. Tras el empate ante el Real Madrid, el equipo de Míchel se fue a dormir a nueve puntos de este objetivo, alcanzando los 38 que aún le quedan tras las derrotas ante Betis y Valencia.
Míchel no podrá contar con los lesionados de larga duración como Juan Carlos, Portu y Ter Stegen, además de Van de Beek, en el tramo final de su recuperación de la rotura del tendón de Aquiles, ni con los delanteros Vanat y Abel Ruiz. Tampoco estará Alex Moreno, ex del Mallorca y único lateral zurdo natural de la plantilla del Girona, algo que obligará al jugador de Vallecas a mover piezas, seguramente coloque a su comodín, Arnau Martínez, en la banda izquierda y en el lateral derecho decidir entre Francés, un buen marcaje, o Hugo Rincón, el mejor atacante. Dos puestos en el centro del campo se disputarán Ounahi, Lemar y Joel Roca, mientras que Echeverri seguirá como referencia móvil y con cierta libertad de movimientos para despistar a los centrales rivales.
El Mallorca disputa su segundo partido consecutivo fuera de casa en un entorno (Montilivi) en el que ni siquiera ha sumado puntos en Primera División y busca revertir su mala situación como visitante: es el peor de la Liga y sólo ha sumado 6 puntos en toda la temporada fuera de Son Moix, con una sola victoria.
Demichelis también quiere mejorar la imagen ofrecida en la segunda parte de Mendizorroza donde el Alavés remontó un partido que llevaba al descanso liderando y con el que no quedó nada satisfecho.
Para ello recupera a Zito Luvumbo, que había sido compañero de Muriqi cuando éste estuvo disponible. La cita de Kumbulla no llega, sumándose a quienes tienen lesiones de larga duración como Raíllo, Mateo Joseph o Jan Salas. Bergström tampoco estará presente.
Ounahi contra Luvumbo. El marroquí suma cinco goles y dos asistencias en los 1.346 minutos que lleva disputados. El angoleño aún no ha visto puerta pero ya ha dado dos asistencias en 281 minutos.
Dos equipos necesitados de puntos. Al Mallorca le va muy bien en casa, pero su rendimiento en casa está decayendo. El Girona debería hacer valer el factor Montilivi para llevarse los puntos.