El Manchester City perdió inesperadamente dos puntos en casa del Everton. Un revés que les podría costar el título de la Premier a costa de un Arsenal que podría darles la puntilla. El empate en Merseyside provocó un gran enfado en Pep Guardiola, que no dudó en quejarse de los árbitros, además de lamentar los puntos perdidos.
"La Premier League ya no está en nuestras manos. Antes era así, ya no. Todavía tenemos partidos por delante. Veremos qué pasa. Es mejor que una derrota. Jugamos para ganar, pero nos llevamos el punto y vamos a seguir hasta que se acabe", comentó el técnico español al finalizar el partido.
A pesar del empate (3-3), el técnico se mostró contento con el juego de su equipo: "Hemos hecho una muy buena actuación. Hicimos una primera parte excepcional. Fue muy difícil con su físico. Jugar contra el Everton, fuera de casa, siempre es difícil y les doy crédito por su aplomo y su agresividad. No es fácil porque juegan muy bien defensivamente, con 10 jugadores allí y las transiciones con Beto y Dewsbury-Hall".
Una de las imágenes que nos dejó el final del partido fue el tremendo enfado de Guardiola con el portero del Everton, Jordan Pickford. El técnico saltó al terreno de juego tras el pitido final y se dirigió directamente al portero para reprocharle algo que no ha trascendido. Le señaló con el dedo y le dio varios golpecitos en el hombro ante la sonrisa irónica del portero inglés.
Lo que dejó claro fueron sus quejas hacia el árbitro, especialmente por una entrada que recibió Doku: "¿Qué puedo decir? Tarjeta amarilla. 50 segundos, Doku fuera, esperando a volver. ¿Roja? No es mi trabajo".