Vinicius nunca se borra. Y en el RCDE Stadium volvió a demostrarlo. El brasileño fue el mejor futbolista del Real Madrid, marcó dos goles, estuvo en casi todo y protagonizó una importante victoria del Real Madrid. Más allá de los puntos, evitó la prepotencia del Barcelona y aplazó un incómodo debate sobre si era el momento de darle paso al campeón en el último Clásico de la temporada en el Spotify Camp Nou.
Lo vengo diciendo desde hace meses: es un jugador fantástico, un líder nato, un compañero al que todo el mundo quiere...
El 7 volvió a demostrar la ambición necesaria para empujar el coche blanco en un momento en el que sería más fácil desconectar, con la temporada blanca a la vista y el Mundial a la vuelta de la esquina. Pero Vinicius nunca se borra. O eso dicen los números.
En las últimas cinco temporadas, Vinicius ha disputado 254 partidos con el Madrid (una media de 50 por temporada), una regularidad que le ha permitido entrar en una de las listas más prestigiosas del club. También uno de los más difíciles. El brasileño es uno de los ocho jugadores del Real Madrid que han marcado 20 goles o más (entre todas las competiciones) en cinco temporadas consecutivas: Pahiño, Di Stéfano, Puskás, Hugo Sánchez, Raúl, Cristiano Ronaldo, Benzema... y ahora Vinicius.
"Creo que el trabajo es lo que te hace llegar a lo más alto. He trabajado todos los años para llegar a estas cifras", confesó el brasileño, que ya forma parte del olimpo goleador del club blanco. En ese periodo solo se ha perdido 48 partidos por lesiones y suspensiones (19 de ellos en la temporada 2023-24 por dos problemas musculares) y ha conseguido cifras al alcance de muy pocos: 112 goles y 82 asistencias. O, dicho de otro modo, participa directamente en 0,76 goles por partido. Una auténtica barbaridad.
Así es su inicio de 2026. Sólo Harry Kane (24) ha marcado más goles que él (16) en Europa. Además, el brasileño ya es el 14º máximo goleador de la historia del Real Madrid. Con 126 puntos, se sitúa a sólo uno de Fernando Hierro. Por tanto, en términos de compromiso y disponibilidad, poco hay que reprochar al brasileño. Por no decir nada. El '7' siempre ha respondido, ha estado presente en los momentos importantes del club blanco (10 goles y 6 asistencias en las 11 finales que ha ganado, dos de ellas ante Liverpool y Borussia en Champions) y ha mantenido una regularidad que refuerza su papel dentro del equipo.
Además, la noche ante el Espanyol volvió a alimentar un debate difícil de ignorar: sin Mbappé sobre el terreno de juego, su impacto se multiplica. Ante el conjunto de Perico fue el jugador que más remató (tres veces: dos goles y un disparo al palo), el que más pases dio en el último tercio (20) y el que más faltas recibió (ocho, el doble que Bellingham, segundo en esa estadística). "Es una amenaza total cada vez que coge el balón, muy agresivo e inteligente. Como siempre digo, muy valiente y constante. Ha hecho un gran trabajo ayudando atrás, algo que siempre le agradezco. Lo vengo diciendo desde hace meses: es un jugador fantástico, un líder nato, un compañero al que todo el mundo quiere y una gran persona. Tengo mucha suerte de tenerle", explicó Álvaro Arbeloa.
La llegada del técnico español en enero ha sido clave. Vinicius marcó seis goles en 27 partidos con Xabi Alonso; con Arbeloa lleva 15 en 23 partidos. Ha pasado de marcar un gol cada 328 minutos a hacerlo cada 131'. La diferencia es evidente. Por eso el brasileño se ha convertido en el gran aliado del técnico salmantino desde su llegada al banquillo del Real Madrid. Le devolvió el protagonismo y el brasileño ha respondido al máximo. Su compromiso ha sido total: salvo Mestalla, donde estuvo sancionado por sanción, ha participado en todos los partidos de la era Arbeloa. Ha sido titular en 21 de los 23 partidos (sólo descansó contra el Mallorca) y ha completado 19 de ellos.