El partido que ganó Al-Nassr contra Al-Ahli por 2-0 terminó de la peor manera debido a las airadas protestas de Merih Demiral (Al-Ahli) hacia el árbitro porque no había expulsado a Kingsley Coman después de haberle hecho una dura entrada.
Demiral, que expresó su enfado al árbitro al final del partido, salió a protestar airadamente por no haber sacado la tarjeta roja al jugador francés y el desacuerdo del jugador turco acabó involucrando a los dos equipos en una disputa que no llegó a escalar después de que el jugador fuera separado por los integrantes de su equipo.
Tanto es así que el 'enfado' de Demiral alcanzó a Cristiano Ronaldo en el mismo campo de juego, aunque sin enfrentarse de cerca, con un cruce de títulos conseguidos entre ambos (Demiral mostró sobre el césped sus dos medallas de la Liga de Campeones asiática y CR7 mostró los 5 dedos de sus manos por la Liga de Campeones de Europa) y el portugués tuvo que salir a silenciar las supuestas ayudas que tiene su equipo por los favores arbitrales que insinuó su rival.
El portugués precisó que este tipo de manifestaciones públicas de "muchos jugadores" sobre la supuesta ayuda de los árbitros al Al-Nassr no son buenas para la liga saudí y precisó que hay que "parar esto si queremos competir con las mejores ligas europeas".
El partido que acabó con los goles del portugués, que llegó a los 970, y de Coman, certifica el liderato del equipo, que aventaja en ocho puntos al Al-Hilal a falta de cuatro jornadas (su perseguidor tiene un partido menos).