El Getafe afronta este domingo un partido clave en su lucha por Europa. Con la permanencia ya asegurada, el equipo azul se permite soñar. Y una vez hechos los deberes, soñar no sólo es gratis, sino casi una obligación. En el caso de este Getafe, además, es totalmente merecido.
Después de un comienzo de temporada complicado, el equipo ha conseguido recuperarse hasta el punto de sumar dos semanas consecutivas en puestos europeos. Una recompensa al trabajo y la perseverancia. Sin embargo, de cara al duelo en el Coliseum ante el Rayo Vallecano, Bordalás tendrá que lidiar con ausencias importantes.
A la baja de Zaid Romero, que cumplirá su último partido de sanción, se suman las de Djené, sancionado tras ver su décima tarjeta amarilla, y Mario Martín, que tampoco estará disponible tras cumplir el ciclo de amonestación.
El técnico azulgrana se ve obligado a reconstruir la defensa. Si opta por mantener la línea de cinco, todo indica que recurrirá a Boselli y Abqar junto a Domingos Duarte, aunque no se descartan alternativas. Jugadores como Diego Rico o Juan Iglesias ya han ocupado esa posición en momentos puntuales de la temporada.
Otra opción sería volver a una defensa de cuatro, lo que permitiría tener más personal del primer equipo en el banquillo. Una decisión que Bordalás podría valorar en función de cómo prevé el desarrollo de un encuentro que, en el sur de Madrid, se vive con enorme ilusión.