El partido lo ganó el gol de Camello, el monovolumen fue para Isi, pero el más buscado, aplaudido, abrazado y elogiado en el final del Rayo 1 Espanyol 0 fue sin duda Dani Cárdenas.
Lo que pasó esta noche fue escandaloso. El primer y único disparo del Espanyol en la primera parte, un latigazo de Expósito, lo sacó con una estirada prodigiosa, evitando el 0-1.
¿La pena? Me interesa más fijarme objetivos, ya estoy entrenando para las otras cosas...
Tras el descanso, él mismo, parado sobre un balón y agarrándose apenas, arregló el agujero de la portería, armado con cinta aislante y algo de improvisación, aunque en un minuto dejó lista la portería local, en una de las imágenes de la jornada.
Después de varias paradas, alguna en el mano a mano con Roberto y Kike, llegó el penalti detenido por el Espanyol en el minuto 19 en el 75 que incrementó definitivamente las opciones del Rayo, que diez minutos después ganaría el partido.
“El juego de Cárdenas es inmejorable, pero no sólo por lo visto, no soy experto en porteros, sino con el balón en los pies, tirando patadas a las zonas donde las necesitábamos, parando el penalti claro, los grandes tiros… al ser suplente de Batalla, sale y juega así, levanta la moral del vestuario y nos ayuda a unir”, afirmó Iñigo Pérez, entrenador del Rayo.
Cárdenas, que pasó por las categorías inferiores de Barça y Espanyol, aunque confiesa que es merengue de corazón, le dio más importancia al arreglo que al penalti... "Era vital ganar hoy y el domingo para lograr el primer objetivo, le hemos dado muchas alegrías al barrio y a la familia. ¿El penalti? Prefiero arreglar goles, para el otro ya estoy entrenando... la afición se merecía la victoria", afirmó el guardameta.