El Bayern de Múnich ya piensa en la Champions tras empatar contra el Heidenheim. Partido poco atractivo para Kompany, que ya tenía la mente puesta en las semifinales. Por otro lado, mala suerte. Los de Schmidt hicieron un gran partido, que se vio empañado en la última jugada con un gol en propia puerta tras un rebote en el palo.
El partido empezó como se esperaba. A pesar de los cambios en el habitual once de Kompany, los bávaros dominaron los primeros minutos. Amasaron el balón y tuvieron varias ocasiones de peligro, con Goretzka como gran protagonista. Sin embargo, el Heidenheim se sacudió la presión y tuvo que luchar con todo para no caer a Segunda en esta ronda. Así fue. Consiguieron sacar un córner y ahí llegó el gol de la esperanza. Después del saque de esquina en el minuto 22, en la segunda jugada Busch metió el balón en el área, donde Zivzivadge saltó y empujó hacia un poste. Urbig poco pudo hacer.
Pasaron los minutos y el Bayern seguía sin reacción alguna. De hecho, el Heidenheim se adelantó y presionó para conseguir el 0-2, que acabó incrementándose en el marcador en el minuto 31. Un pase magistral de Busch, otra vez decisivo, dejó uno a uno a Dinkci, que tocó ligeramente el balón para deshacerse de Urbig y hacer estallar la grada visitante. Grosero error de Tah, que pudo haber cortado el pase, pero ni siquiera intentó ir a por el corte. La Champions pesa mucho... Cuando todo parecía que iba a ir 0-2, apareció Musiala. Hizo magia y lanzó un tiro de fantasía, que provocó falta a favor. El disparo lo clavó Goretzka, que lo metió en el córner antes de atravesar el vestuario.
Tras el descanso, la artillería del Bayern salió al campo. Entraron Kane, Olise, Kimmich y Luis Díaz para darle una cara totalmente diferente al choque. Comenzó el partido arrollador del equipo de Kompany, con un Olise incesante que tuvo alguna ocasión nada más tocar su primer balón. El de siempre. El de toda la vida. Corta hacia adentro y patea al cuadrado. Se fue por nada. Respondió bien el Heidenheim, disponiendo de un pase de la muerte que Urbig resolvió con una parada al estilo Iker Casillas.
El Bayern fue creciendo aún más con el paso de los minutos, hasta el empate. Tras un córner perfecto, Goretzka entró con mucha fe y empujó un balón perfecto de Olise. Estallar. Ramaj nada pudo hacer y 2-2. El Bayern buscaba la victoria, pero se topó con un perfecto Busch en defensa, que sacó varios balones de portería, uno de ellos bajo los postes, y con el palo, a tiro de Kimmich.
En el peor momento de Heidenheim, los de Schmidt sacaron aceite de una contra perfecta. Balón largo para la carrera de 50 metros de Zivzidvadze, que corta a Olise y la pone en la escuadra. Impresionante gol y doblete para el 2-3 en el minuto 76.
El Bayern buscó el empate, pero Heidenheim lo dio todo para mantener el marcador 2-3. Y así fue... hasta que la mala suerte les golpeó con el 3-3. Ramaj marcó el suyo tras un rebote en el palo tras un disparo de Olise. Increíble. En la última jugada. La crueldad hecha deporte. No hubo tiempo para más. Los de Schmidt sueñan con la permanencia, algo que ahora consideran muy complicado, pero que podría ser posible. Los de Kompany, a pensar en la Champions. Mente puesta en el PSG.