El Girona lo dio todo, fue agresivo con y sin balón, creó ocasiones suficientes para marcar más de un gol, pero no pasó del empate ante la Real Sociedad en Montilivi y ya lleva seis partidos sin ganar en los que ha conseguido tres puntos de dieciocho posibles. Y la cosa podría haber sido peor si no apareciera una leyenda viva del club como Cristhian Stuani, que en cuatro días ha marcado dos goles salvadores para su equipo. El primero en Vallecas y el segundo en casa ante la Real Sociedad para sumar dos puntos que permiten a su equipo depender de sí mismo a falta de dos jornadas para la conclusión de Liga. El conjunto rojiblanco comenzaba el encuentro en la penúltima posición de la tabla, algo que añadía presión al momento. Los de Míchel respondieron con un buen partido en líneas generales, pero no suficiente para ganar y alcanzar unos 42 puntos que dan relativa tranquilidad ya que parece que no podrán salvar el pellejo.
El atacante volvió a ser baja de la lista de convocados por unas molestias en el bíceps femoral izquierdo, el enésimo problema muscular de un Abel Ruiz que sólo ha disputado 9 partidos ligueros acumulando la ridícula cifra de 179 minutos. La baja del jugador de Almussafes dejó a Stuani, una vez más, huérfano como único delantero centro natural, que lleva una semana sin entrenar por un golpe en la rodilla que le obliga a infiltrarse y jugar reducido y de pocos minutos. Míchel realizó dos cambios en su once inicial, dejando fuera a Fran Beltrán y Thomas Lemar por Iván Martín y Bryan Gil, una vez que el barbateano cumplió su partido de sanción en Vallecas por acumulación de tarjetas amarillas.