Luego de seis años, Universitario de Deportes regresará al Estadio Miguel Grau del Callao para visitar a Sport Boys. Lo hará este lunes 11 de mayo en la fecha 15 del Torneo Apertura Liga 1 2026 con el recuerdo de aquel 3-3 de febrero de 2020 intacto, pero con la convicción de llevarse los tres puntos para seguir en lo más alto de la clasificación.
En esa línea, el contexto no cambia mucho, Sport Boys, la versión 2026 con identidad combativa, enfrenta a una U que viene en tono y que propone siempre desde el peso de lo que significa su camiseta para la historia. Pero en el elenco rosa hay jugadores como Miguel Trauco, Hansell Riojas y Carlos Zambrano, futbolistas de trayectoria y carácter, que entienden este tipo de partidos como que deben jugarse al límite, como si cada balón fuera el último. Este perfil eleva la temperatura de un duelo que ya se suele jugar con los dientes apretados.
Por su parte, Universitario de Deportes, dirigido por Jorge Araujo, viene de caer en la Copa Libertadores y buscará lavarse la cara ante Sport Boys en el Migue Grau.
Organizativamente, el partido se disputará el lunes 11 a las 20.00 horas. y sólo contará con aficionados locales. Las entradas ya salieron a la venta, en medio de un escenario que no convence del todo en la tienda rosa. Puedes encontrarlos en ticketmaster.pe
Y más allá del aspecto deportivo, también está el factor económico. En el Miguel Grau, con una capacidad cercana a los 15 mil espectadores, los ingresos son cortos comparados con lo que representa jugar en el Estadio Nacional, donde este tipo de partidos pueden acercarse al millón de soles en ingresos monetarios.
Al cierre de este informe se han vendido un total de 5.000 entradas para el partido entre Sport Boys vs. Universitario de Deportes.
Ahí es donde aparece el malestar: los chicos necesitan dinero y estos partidos contra grandes rivales suelen ser una oportunidad clave para sostener al club. En el Estadio Miguel Grau esa posibilidad se reduce prácticamente a un tercio, lo que obliga a ajustar precios y pensar en cómo maximizar los ingresos con lo que tenemos a la mano. Pero no se pudo jugar en el Estadio Nacional porque el césped no estaba en óptimas condiciones para el partido.
El Comercio pudo conocer que se están tramitando permisos con la Policía Nacional para proteger el espectáculo, pero como solo se trata de un aficionado de una carpa rosa, esperan cero violencia y que el juego sea una fiesta. Asimismo, 1.200 policías y personal de seguridad privada estarán custodiando el espectáculo.
Así, entre la necesidad económica y las expectativas deportivas, Sport Boys contra la U se vuelve a escribir en el Callao. Un partido que, por historia y nombres, promete ser tan intenso como la última vez. Y si algo enseñó ese marcador de 3-3 es que aquí nunca se dice nada hasta que el árbitro principal del partido pita el final del partido.