Bruselas tiene un nuevo rey. Y, aunque el dominio del Union Saint-Gilloise en los últimos años ya era claro, 'La Vieja' venció al histórico Anderlecht en el primer encuentro entre ambos en una final. La segunda copa RUSG en tres años y la cuarta de su historia. Fuseini y Kevin Rodríguez decidieron el 3-1 definitivo en la prórroga.
Por primera vez en la historia, Anderlecht y Union Saint-Gilloise, los dos equipos de fútbol más exitosos de Bruselas y dos de los grandes de Bélgica, se enfrentaron en una final. A media tarde, el estadio Rey Balduino se llenó para ver qué equipo se proclamaba campeón de la Copa: Anderlecht, en busca de un billete a Europa; la Unión, con la posibilidad del doblete en la mano.
Todo ocurrió en la segunda parte tras una primera parte que dejó algo anulado a Burgess (RUSG). Kevin Mac Allister, hermano de Alexis, marcó el primero con un buen disparo desde dentro del área. Siete minutos más tarde, en el minuto 80, 'Les Mauves' empató el marcador con un ajustado cabezazo al córner lanzado por Cvetković.
El partido llegó a la prórroga y allí se impuso la calidad del Saint Gilloise. Primero, Mohammed Fuseini; después, Kevin Rodríguez. El ecuatoriano, que había salido desde el banquillo, con gol y asistencia en la prórroga. En apenas 10 minutos, el vigente campeón de la liga belga noqueó a su eterno rival.
Es la demostración de que Bruselas pertenece a la Unión Saint-Gilloise. Dos copas en los últimos tres años y campeón de Liga el año pasado; Anderlecht, por su parte, no celebra un título desde la Jupiler Pro League que ganó en 2017.