O uno o el otro. Pero nunca o casi nunca las dos cosas a la vez. Carlos Corberán lo tiene claro. Sadiq y Hugo Dduro no pueden jugar juntos. Los datos desde la llegada del nigeriano al mercado de invierno son definitivos. Se enfrentaron sobre el césped durante poco más de media hora. Cuatro partidos en los que sus minutos juntos han sido absolutamente residuales.
En un equipo acostumbrado a perder, que suma 14 derrotas y 9 empates para sólo 10 victorias durante la temporada, resulta curioso que el técnico nunca haya cambiado la formación buscando la presencia de dos delanteros punteros y haya insistido en jugar con un segundo delantero (Beltrán, Guerra, Ramazani) en lugar de juntar a sus dos delanteros puros.
Sadiq debutó en enero ante el Elche en Mestalla y desde ese día ha disputado 15 partidos y en siete de ellos ha sido titular, marcando tres goles y tres asistencias. Lo curioso es que su máxima racha en el once ha sido de cuatro partidos seguidos. Por su parte, Duro, que se mantiene como máximo realizador de la temporada con nueve goles, ha copiado los números del nigeriano desde que llegó. Siete titularidades y tres goles con Sadiq ya en la plantilla.
El caso es que para Corberán sus dos delanteros son aceite y agua que no se deben combinar. La gran mayoría de las veces es un cambio pedido por el otro y nunca se ha decidido hacerlos jugar juntos al principio buscando algo diferente. Alguna apariencia desesperada y poco más.
Ambos tienen contrato vigente con el equipo. Sadiq firmó esta temporada y dos más, por lo que su contrato se extiende hasta junio de 2028. Duro, con más años en el club, también tiene 2028 como fecha final de su contrato, por lo que teniendo en cuenta que el Valencia tiene acordado renovar a Corberán, ambos son conscientes de que uno u otro jugará la próxima temporada, pero tendrán poca continuidad porque los dos juntos... imposible.