Una sutileza de Sadiq, que estuvo más acertado en la finalización que Vivian, permitió al Valencia sumar los puntos que requerían su tranquilidad hacia la permanencia. El ataque de Sadiq es un tormento para un Athletic que no cumplió con la intención de Valverde de sumar dos triunfos consecutivos que permitieran a los leones tomar el liderato en la lucha por Europa. La parada de Dimitrievski al disparo de Unai Gómez apenas dos minutos después del tanto de Sadiq completó la celebración de los de Corberán. Sadiq, en Valencia desde enero, marcó en su primera acción de un partido en el que recién entraba.
El Athletic se despidió de Valverde con un gran tifo rotulado en euskera en la grada este (En nuestros corazones para siempre. Gracias Txingurri) con dos imágenes del único entrenador que ha dirigido al primer equipo en más de 500 partidos: en una de ellas se le veía en silueta levantando la Copa conquistada en 2024 y en otra el técnico siguió un partido con su característico gesto de hacerlo agachado. Toda la plantilla y la plantilla se fotografiaron con Valverde y la espectacular imagen que hay detrás de él. Pero esos aplausos del principio no volvieron al final de un partido que acabó en centro para el conjunto rojiblanco. Y esta Liga es tan caprichosa que el Valencia está ahora en condiciones de luchar por la plaza extra en Europa. El equipo de Corberán recibirá el jueves al Rayo, finalista de la Confence, y el Athletic visitará al Espanyol, que no gana a nadie desde que alzó los brazos con la victoria en San Mamés en primera vuelta.
El juego fue plano y arenoso, con más baches que un camino de montaña después de un duro invierno. Desprovisto de alegrías. Ni siquiera los hubo de penalti en el minuto 27 a favor del Valencia. Hugo Duro lo tiró al larguero, por lo que el larguero privó al portero de la oportunidad de vestirse de héroe. No era demasiado tarde para las personas sobrenaturales porque el juego trataba sobre humanos acostumbrados a cometer errores.
Al margen del gol de Sadiq, en alguna que otra ocasión se pisó el área con cierto criterio. Así que la disputa desembocó en un horrible “échale huevos, le echa huevos el Athletic”, que hace sangrar los oídos al clásico de San Mamés, que siempre ha querido salirse de lo común para distinguirse y corre el riesgo de ser uno más en el circo. Between that and Dimitrievski's falls into limbo, the battle was lost in nonsense during the seven minutes of stoppage time that ended with a whistle for Athletic's missed chance. Ya son 17 derrotas en la actual Liga.