El Estadio Universitario Nuevo León hizo honor a su apodo, siendo un auténtico Volcán que estalló de alegría entre la afición felina con la clasificación de los Tigres a la Gran Final de la Copa de Campeones Concacaf 2026 ante un duro equipo de Nashville que llegaba a este partido en desventaja, pero con la confianza de lograr otro buen resultado luego de eliminar al Inter Miami y al Club América como visitantes.
Sin embargo, Guido Pizarro mostró un gran planteamiento táctico, sin exagerar en el ataque, pero generando peligro constante y encontró en Juan Brunetta, uno de sus mejores futbolistas, el gol que selló la serie y le dio el boleto a una nueva final internacional y la segunda para el estratega argentino al frente de los Tigres, que sueña con su primer campeonato como director técnico del equipo de sus amores.