Santi Giménez está viviendo un año nefasto en el Milan. Entre las malditas lesiones y también su falta de adaptación al fútbol italiano, lo cierto es que el delantero mexicano atraviesa un auténtico vía crucis. Afortunadamente, la lesión ya ha quedado atrás y ahora busca su mejor forma física y mental.
Allegri tampoco ayuda, ya que no le da toda su confianza, como se vio en este último partido ante el Sassuolo, donde Giménez fue suplente y tuvo la última media hora en la que no pudo marcar. Su equipo perdió 2-0.
Dicho todo esto, si yo fuera Aguirre lo llevaría al Mundial. Giménez necesita ponerse en forma físicamente y, sobre todo, mucha confianza. Un delantero de su nivel, como demostró en su etapa en el Feyenoord, no es fácil de encontrar. Es un jugador de área, que está fenomenal con la cabeza y tiene el gol entre ceja y ceja.
Con sólo 25 años, lo lógico es que en este mes que falta para que comience el Mundial, el delantero vaya más allá y lo dé todo para poder ayudar a la selección. No digo que deba ser titular, pero puede ser un gran recurso que Javier Aguirre siempre podrá aprovechar. Es un delantero con unas características especiales y yo, sin duda, pese a todo, me lo llevé.