Manuel Pellegrini ha vuelto a hacer historia con el Betis. El técnico chileno ha conseguido guiar al conjunto verdiblanco hacia la clasificación para la próxima edición de la Champions League dos jornadas antes del final del campeonato liguero y tras 21 años de ausencia en el torneo. Y tras el partido, ha protagonizado una rueda de prensa cargada de reivindicación, orgullo y mensajes sobre el futuro. En La Cartuja, aún eufórico por el éxito, el chileno ha destacado la capacidad del equipo para levantarse de los golpes más duros del curso, ha defendido su gestión frente a las críticas y ha recordado que el objetivo europeo estuvo marcado desde el primer día de la temporada.
“Estoy muy contento. No es fácil estar los seis años en competencias europeas y mucho menos haber llegado a la Champions League dos partidos antes de que termine el campeonato”, aseguró Pellegrini nada más arrancar su comparecencia. El chileno quiso poner en valor la dimensión del logro y el contexto en el que se produce, especialmente después de una campaña marcada por las lesiones, el desgaste físico llegando a rondas avanzadas en la Copa del Rey y la Europa League, y momentos especialmente delicados.
Manuel recordó que el equipo nunca perdió la fe pese a derrotas especialmente dolorosas: “El gran mérito que tuvo el equipo fue siempre levantarse en las derrotas”, explicó, citando como ejemplos los tropiezos frente al Atlético de Madrid, el Sporting de Braga o el empate en el derbi ante el Sevilla. “Todos esos traspiés creo que hoy día se vieron ampliamente recompensados con la gran fiesta que tuvimos en nuestro estadio, con nuestro público, al que le estábamos debiendo esta alegría”.
Pellegrini también defendió el nivel competitivo de su plantilla durante todo el curso. “Somos el tercer equipo en la segunda vuelta con todos los traspiés y críticas”, recordó, antes de destacar que el Betis ha logrado el billete para la Champions con margen y sin llegar a la última jornada al límite. “Clasificar dos partidos antes no hay duda de que es una gran temporada”.
Uno de los momentos más llamativos de la rueda de prensa llegó cuando el chileno reveló que la clasificación europea había sido un objetivo fijado desde la primera jornada de Liga, en la que su equipo, precisamente, visitó al adversario con el que ha certificado el logro nueve meses después. “Comenzamos el primer partido del campeonato contra el Elche y, al terminar la charla, pusimos en letras verdes: ‘Hoy comenzamos el camino a la Champions’”, desveló.
Pellegrini reconoció que muchos podían considerar el objetivo demasiado ambicioso por el potencial económico de otros clubes, pero insistió en que nunca dejaron de creer: "Era una ambición que muchos no esperaban por el presupuesto de otros equipos, pero siempre tuvimos la exigencia e ilusión de intentar hacerlo desde el comienzo”.
El entrenador también lanzó un mensaje muy claro sobre su filosofía de trabajo y la manera en la que afronta los malos momentos: “Cuando las cosas no resultan en determinado momento, hay dos caminos: la convicción de lo que uno hace o creer que porque hay una derrota hay que cambiar todo”. Y añadió una de las frases más contundentes de toda la noche: “No hay que creer que porque se pasa de ‘bestial’ a ‘bestia’ en dos partidos hay que cambiar sistema o jugadores”.
La clasificación para la Champions reabre inevitablemente el debate sobre la continuidad de Pellegrini en el banquillo verdiblanco la próxima temporada, independientemente de que renovara su contrato con el club hace pocos meses. El chileno evitó profundizar, aunque dejó claro cuál ha sido siempre su postura. “Tengo contrato firmado y a mí normalmente me gusta cumplir mis contratos”, afirmó.
Eso sí, abrió la puerta a futuras conversaciones con el club en las que, como ya estaba previsto fuera cual fuera el resultado final del curso, se analizaría a fondo todo el trabajo realizado y se tomarían decisiones: “Ya nos sentaremos a conversar para ver el futuro y cómo se va a afrontar; es un desafío grande, mayúsculo”. Incluso reconoció que “uno nunca sabe” qué puede pasar más adelante, aunque insistió en que no existe ningún problema en ese sentido.
Pellegrini quiso repartir méritos entre todos sus jugadores y subrayó especialmente la capacidad del grupo para competir pese a las numerosas ausencias sufridas durante el curso. “Tener a Isco todo el año fuera, a Lo Celso cuatro meses o a Amrabat dos meses fuera le da más valor al plantel”, aseguró.
El técnico evitó personalizar demasiado, aunque sí destacó el rendimiento de Pablo Fornals y su regreso a la Selección Española. “No me gusta individualizar, pero Pablo Fornals ha hecho una gran temporada”, comentó. En cualquier caso, el chileno fue contundente con la valoración global de su equipo: “Le pongo un 10 a la plantilla completa que supo dar la cara en los momentos complicados”.
Pese a la euforia por la clasificación continental, Pellegrini reconoció que hubo una eliminación que todavía le persigue. “El momento en que me sentí más culpable fue la derrota contra el Sporting de Braga”, admitió sobre el adiós europeo.
Sin embargo, también dejó una reflexión interesante sobre cómo la eliminación terminó influyendo en el rendimiento liguero del equipo: “Si hubiéramos seguido una fase más en la Europa League y después perdíamos la final, no habríamos tenido este logro en la Liga; estoy seguro de que no estaríamos en Champions League”.
El técnico también hizo referencia al enorme desgaste acumulado durante la temporada y al esfuerzo físico de sus jugadores. “El equipo tendrá un par de días más de descanso que se merecen ampliamente”, explicó, recordando los viajes, horarios y la acumulación de partidos de los últimos meses.
Otro de los momentos más emotivos llegó cuando Pellegrini habló de su relación con el beticismo y del cariño recibido durante sus seis años en Heliópolis. “En seis años solamente he recibido muestras de cariño”, aseguró. El chileno incluso quiso destacar el comportamiento de la afición en los momentos más complicados: “Incluso en los peores momentos y en las críticas yo salí a la calle y nunca encontré un bético que me reprochara nada de lo que estábamos haciendo”.
Pellegrini, convertido ya en una de las figuras más importantes de la historia reciente del club y, muy posiblemente, en el mejor entrenador de todos los que se han sentado en el banquillo verdiblanco en casi 120 años, cerró su análisis con orgullo y ambición de cara al futuro: “Ahora hay que partir de cero mirando la próxima temporada, sabiendo que tenemos un desafío muy grande como es la Champions League; son palabras mayores y hay que saberlo planificar”.