Andrés Palop, exportero del Sevilla y del Valencia, no olvida algunos de los momentos que compartió con Santi Cañizares bajo la disciplina del club de Mestalla. Palop recuerda varios años marcados por una competencia deportiva que, según su testimonio, derivó en un progresivo distanciamiento personal. “Pasamos los últimos tres o cuatro años sin prácticamente dirigirnos la palabra”, asegura en el Podcast Mano a Mano, de Radio Valencia.
Después de dos temporadas cedido al Villarreal, Palop volvió a un equipo que se había clasificado para la Champions con Cañizares como uno de los líderes en el terreno de juego y en el vestuario. Inicialmente la competencia comenzó en términos positivos. El exportero recordó que competir con Cañizares, por entonces uno de los guardametas más destacados del fútbol español y europeo, suponía “un reto” y una fuente de motivación. En sus palabras, enfrentarse a un portero “que estaba en todo su auge” le impulsaba a mejorar dentro de un equipo “muy fuerte” y competitivo. "Al principio era una competencia sana. Era un portero en todo su auge a nivel nacional e internacional", indica.
Sin embargo, el escenario cambió con el paso del tiempo. A medida que Palop fue “ganando protagonismo”, la relación entre ambos se enfrió. El exjugador explica que nunca percibió “una falta de respeto” directa por parte de su compañero, aunque sí detectó “situaciones que no agradaban para ser compañero”, especialmente en entrenamientos, donde echó en falta mayor implicación en determinadas dinámicas propias de los porteros. “Situaciones de entrenamiento que debía chutarme, había un cierto desinterés, no digo una falta de profesionalidad, porque él es un profesional como la copa de un pino, pero sí había situaciones dentro del entrenamiento de porteros que teníamos que ayudarnos entre nosotros y yo notaba que eso conmigo a veces faltaba”.
Dentro del entrenamiento de porteros teníamos que ayudarnos entre nosotros y yo notaba que eso conmigo a veces faltaba
Esa evolución derivó en una convivencia distante. Palop relató que ambos mantenían una relación estrictamente profesional: entrenaban, se preparaban mutuamente en los partidos cuando era necesario y “manteníamos las distancias”. La situación, reconoció, “es desagradable y no es cómoda”, aunque la asumió como parte de la competencia por un puesto en el once titular: “Yo veía situaciones que no eran correctas y eso a mí me desilusionó. Al final tú te vas distanciando y bueno, sí es verdad que pasamos los últimos 3-4 años sin prácticamente dirigirnos la palabra”.
El contexto externo tampoco ayudó. Según el exportero de l’Alcudia, el entorno mediático alimentó el debate entre ambos, generando divisiones entre quienes apoyaban a uno u otro. “Había medios que apoyaban muchísimo a Santi y otros que me apoyaban a mí” lo que contribuyó a crear “una situación difícil”.
Había medios que apoyaban muchísimo a Santi y otros que me apoyaban a mí
La tensión interna coincidió con un momento clave en la carrera de Palop: su salida del club. El guardameta explicó que, tras renovar a la baja con el Valencia con la intención de ganar protagonismo, estableció una condición clara: “O soy importante o me dejas salir”. En ese contexto, consideraba que su progresión y la edad de Cañizares abrían la puerta a un cambio en la portería.
Finalmente, abandonó el Valencia pese a que, según explicó, la propuesta económica del Sevilla era inferior: “Me fui perdiendo dinero, pero yo necesitaba jugar”.
Cañete hablaba ‘argentino’, todos que se juntaban, menos Mendieta, hablaban argentino. Pero nos respetábamos muchísimo
Más allá de la portería, el exportero también abordó la dinámica interna del vestuario, donde durante años se habló de una división entre el denominado 'bloque argentino' y el resto del grupo: “Cañete hablaba ‘argentino’, todos que se juntaban, menos Mendieta, todos hablaban argentino. Pero nos respetábamos muchísimo. Éramos un buen grupo”.
En ese contexto, destacó que “problemas ninguno”, salvo un episodio concreto con Roberto Fabián Ayala. El conflicto surgió tras unas declaraciones del central en rueda de prensa en las que se posicionó a favor de Cañizares en el debate por la titularidad. Palop consideró que un compañero no debe “decantarse por nadie” en público, ya que puede perjudicar al otro implicado.
No tenemos nada que perdonar, nos vemos por la calle, nos damos un abrazo y comentamos cosas
El exportero trasladó su malestar directamente a Ayala en el vestuario. “Creo que aquí te has equivocado”, le dijo, en una conversación cara a cara en la que defendió la necesidad de mantener el respeto entre compañeros. Aunque el defensa argentino negó mala intención, Palop insistió en que ese tipo de declaraciones podían influir en el contexto competitivo.
Con el paso del tiempo, la tensión con Cañizares se diluyó. Palop asegura que nunca hubo nada que “perdonar” y que actualmente mantienen una relación cordial. Ambos han coincidido en medios de comunicación y actos públicos, donde se saludan con normalidad. “Nos vemos por la calle, nos damos un abrazo y comentamos cosas”, explicó.
El exportero también recordó un episodio simbólico en el centenario del club, cuando ambos coincidieron en el partido de leyendas. En principio, Cañizares no iba a jugar, con lo que el que posó en la foto del once inicial fue Palop y, ahora cuando la ve, considera que ese espacio debía haber sido para Cañizares, a quien identifica como referente para la afición. “La foto del once tenía que haber estado él”, reflexionó. En cualquier caso, Palop se reivindica como parte importante de una de las etapas más exitosas del Valencia. “Me siento protagonista totalmente”, afirmó, pese a no haber disfrutado de continuidad como titular, aunque evidentemente es incomparable con sus vivencias en el Sevilla, donde ganó dos Copas de la UEFA, dos Copas del Rey, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa, una trayectoria que le permitió formar parte de la selección que ganó la Eurocopa de 2008: “Eso es otra cosa. Es la Matrícula de Honor”, reconoce.