Mikel Oyarzabal no sólo está haciendo cada vez más historia en la Real Sociedad, con la que va camino de ser el máximo goleador de la historia y estar entre los cinco primeros en partidos disputados, sino también en LaLiga, donde marcó su gol número 100 ante el Betis, en 346 partidos disputados. El penalti transformado por el capitán txuriurdin supuso alcanzar los 15 goles en este campeonato, en el que ya había superado su anterior récord de 13 en Vallecas, en la 2018-19.
Oyarzabal debutó en Primera División hace más de 10 años, el 8 de febrero de 2016, con un gol que marcó en la visita al Espanyol, en el que era su octavo partido con el primer equipo txuriurdin, el segundo como titular, empezando a ver de lo que era capaz llegando a seis en su aparición en la élite y a pesar de que increíblemente solo logró dos goles en la 2017-18, su primera campaña desde el principio.
El eibarrero se desquitó en la temporada siguiente, al marcharse con 12, que fue uno más en la 2018-19, para después sumar 10, 11, 9 y 4 en las dos Ligas en las que le afectó su grave lesión de ligamento cruzado, dos veces más 9 e incluso 15 en la actual, cifra que supone su mejor marca.
El partido de ayer tuvo un valor especial, porque sirvió para rescatar un punto ante el Betis y ser el número 100 de LaLiga. "Estoy feliz de seguir obteniendo números. Ha sido un año complicado. Lo hemos pasado mal por dentro, pero hemos salido adelante. Estoy orgulloso de este equipo".
Oyarzabal tiene los tres partidos que le quedan para mejorar ese límite en una Liga y, además, seguir recortando distancias con Jesús Mari Satrústegui, el único futbolista en la historia de la Real que ha celebrado más goles que él, 162. Con el gol de ayer ya son 133, por lo que ya ha superado la barrera de los 30. Todo apunta a que en un par de campañas más o tres, para las que tendrá que renovar, se convertirá en el máximo goleador con la camiseta txuriurdin.