Si una línea ha sido duramente golpeada esta temporada en el Villarreal ha sido la defensa. Especialmente el central, donde los amarillos han perdido hasta tres jugadores por graves lesiones de larga duración esta temporada: Logan Costa, Willy Kambwala y Juan Foyth. Pero por la regla inversa, el regreso de todos ellos provocará una sobrepoblación de futbolistas en dicha zona cuando todos estén aptos, lo que condicionará algunas decisiones en este sentido que deberá tomar el conjunto castellonense.
La vuelta de Kambwala a los terrenos de juego ante el Levante en el último partido liguero es el primer paso en esa dirección. El joven defensa franco-congoleño regresó a los campos nueve meses después de la grave lesión muscular que sufrió durante la pretemporada y que le obligó a pasar por el quirófano. Y todo apunta a que el próximo en hacerlo será Logan Costa, puesto que el internacional caboverdiano ya ha regresado a la plantilla en las últimas semanas. Por su parte, el regreso de Foyth, que se recupera de una grave lesión en el tendón de Aquiles desde enero, tendrá que esperar a la primera parte de la próxima temporada.
De esta forma, y de cara a la próxima campaña, a todos ellos se unirán tanto Renato Veiga como Pau Navarro, que esta temporada se ha reubicado con gran acierto en el centro de la defensa. Además, la llegada de Freeman al lateral derecho hace pensar que este cambio será definitivo. Sin olvidar que Santi Mouriño, pese a jugar habitualmente como lateral, puede desenvolverse perfectamente como central, que es donde ha desarrollado toda su carrera.
Con este panorama, no parece fácil que el Villarreal haga efectiva la opción de compra que tiene sobre Rafa Marín. El defensa andaluz está cedido por el Nápoles y su precio se estima en 12 millones de euros. Pero de cara a un mercado en el que el Villarreal ya ha anunciado que va a reducir gastos para cuadrar cuentas, no parece que vaya a invertir en una posición que tendrá más que cubierta