Entre Copa y Champions se fue LaLiga. Una Liga que, por las competiciones del KO, deja marchar a un Atlético que tiene tres jornadas para acabar la temporada con buen sabor de resultados en la boca... y dejar atrás una mala racha de resultados que, en los últimos siete partidos, le ha llevado a perder cinco partidos (el último, el sábado ante el Celta) y a ganar sólo dos (Athletic y Mestalla).
Sea como fuere, las innumerables bajas rojiblancas (Molina y Giménez cayeron ante los de Vigo) harán que Simeone apueste por las menos habituales ante un Osasuna que está en un terreno de todo: con opciones de jugar en Europa pero sin salvarse del todo de la quema de Segunda, aunque lo sería casi matemáticamente si ganan a los rojiblancos.
A nivel local, el duro golpe de la derrota ante el Levante ha dejado a Osasuna sin poder recibir a los de Simeone. Con la intención de ser, como siempre, ese equipo fiable en casa, el conjunto navarro intentará volver a sumar de a tres y seguir en la lucha por disputar competiciones europeas la próxima temporada.
Para ello, como en los dos últimos partidos, Alessio Lisci no podrá contar con Víctor Muñoz, que además de ser uno de los jugadores más destacados de Osasuna esta temporada habría dado morbo por su origen en las categorías inferiores del Real Madrid. A esto se suma un sancionado Sergio Herrera, que fue protagonista en el aspecto negativo del partido anterior que complicó el objetivo europeo del conjunto de El Sadar.