Obed Vargas aterrizó en el Atlético de Madrid en el pasado mercado de invierno. Muchos podrían haber pensado que se trataba de un parche, un fichaje para completar una gran plantilla, pero la realidad empieza a ser muy distinta. El mexicano demuestra cada vez que Simeone le da minutos que es más que un proyecto, que es un futbolista que puede consolidarse en un equipo del nivel de la selección española.
Ante el Valencia fue titular, jugó los 90 minutos y realizó un gran partido, siendo clave en la victoria incluso con una asistencia. Obed dio su mejor versión y demostró que ya está adaptado al fútbol europeo y a lo que le pide Simeone. Junto a sus compañeros completó una enorme actuación.
Con sólo 20 años y firmado por cuatro temporadas más con el conjunto rojiblanco, el centrocampista mexicano es consciente de que va a tener una competencia brutal para ser titular en este Atlético y que la eliminatoria ante el Arsenal en Champions, más la lesión de Barrios, le ha dado una gran oportunidad.
Partidos como el del sábado son en cualquier caso fundamentales para que Javier Aguirre compruebe el estado físico de su jugador. Obed ya no es un desconocido en LaLiga. Muchos se han sorprendido por su nivel, pero, sobre todo, por su competitividad. En ese mediocampo tiene que pelear un puesto con Koke, una leyenda, pero con otros jugadores jóvenes como Barrios, Cardoso o Rodrigo Mendoza. Obed ha demostrado que no le tiene miedo a nada ni a nadie y con partidos como el de Valencia pone en serios aprietos a Simeone.
El mexicano llegó al Atlético como una apuesta de futuro, pero ya ha demostrado que es una apuesta segura y que puede ser importante a partir de ahora si el técnico así lo considera. Se ha ganado el respeto de sus compañeros y aficionados con su nivel.