No parece la imagen más profesional del mundo, pero al menos resultó efectiva. La segunda parte del Rayo-Espanyol se tuvo que retrasar porque la juez de línea Judith Romano encontró un agujero en la portería de la zaga de Vallecas... y Cárdenas se puso manos a la obra para arreglarlo.
En otro estadio de LaLiga se habría tirado un operario con una escalera o algún dispositivo similar para poder fijar la red y volver a anclarla al poste, pero no en Vallecas. Cárdenas agarró un rollo de cinta adhesiva, se puso de puntillas y comenzó a fijar la red al poste.
Pero como no podía alcanzarlo del todo, a pesar de su altura, decidió subirse a una pelota para rematar el trabajo. No era seguro, no era lo más recomendado, pero ayudó. Eso sí, con ayuda externa para no caer en desgracia. Y así se jugó la segunda parte en Vallecas, con el palo y el larguero de la portería defendida por el Rayo Vallecano 'atados' con cinta aislante a la red.