Decir que hay un rey de polémicas en el arbitraje actual dentro de la Liga MX es un poco desestimar a los demás, pero, sin embargo, si tuviéramos que elegir uno entre todos, quizás sería justo postular a Luis Enrique Santander para ocupar ese lugar, eso no quiere decir que sea malo y, además, es uno de los hombres de confianza por su experiencia en la baraja que hoy se utiliza para impartir justicia.
Es por eso que no sorprende verlo entre los silbantes centrales asignados para los primeros juegos correspondientes a la fase de cuartos de final del torneo Clausura 2026 de la Liga MX y no sorprende demasiado que haya obtenido la orden para llevar a cabo el encuentro que más expectativas genere entre los cuatro encuentros que se disputarán el próximo fin de semana.
A sus 43 años, nacido el 24 de enero de 1983 en Irapuato, Guanajuato, Santander cuenta con más de 20 años de experiencia como árbitro mexicano. Su debut profesional se produjo en el lejano año 2004 y a nivel de la Liga MX comenzó a trabajar hasta 2012 cuando convocó un partido entre los Cementeros del Cruz Azul y el extinto Monarcas Morelia.
Dado ese currículum que hay que incluir, teniendo el Distintivo FIFA para dirigir partidos internacionales y la certificación para operar el VAR, es el elegido para dirigir en el Estadio Banorte el partido de ida entre las Águilas del América y los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México que se llevará a cabo el próximo domingo 3 de mayo en el conocido Clásico Capitalino, en un partido que algunos consideran la rivalidad más apasionante de todo el fútbol mexicano.
Su carrera ha estado marcada por algunas polémicas imposibles de olvidar, quizás la mayor de ellas ocurrió durante el partido de vuelta de la final del torneo Clausura 2017 cuando dejó de pitar un penal claro de Jair Pereira sobre Ismael Sosa, impidiendo que los Tigres de la UANL pudieran llevar el partido ante las Chivas Rayadas del Guadalajara a la prórroga.
Santander fue apodado desde entonces 'Chivander' y aceptó su error poco después y quedó borrado de convocar cuatro años de partidos con el 'Rebaño Sagrado' como protagonista, pero también tiene sus problemas ante los de Coapa, a quienes dejó de pitar en 2026 un claro penal en un partido contra los Tuzos del Pachuca, la directiva azulcrema decidió quejarse formalmente por su trabajo.