La Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios amaneció ayer engalanada con varias pancartas de más de una veintena de peñas del Sevilla que quisieron arropar al conjunto nervionense en una iniciativa llamada “No estáis solos en esta batalla”. Jugadores y cuerpo técnico comienzan a sentir el aliento de una afición que entiende la importancia del partido frente a la Real Sociedad, la primera final en este último tramo del curso. Los de García Plaza pelean por una permanencia que se escapa por un punto en estos momentos.´
El ex capitán Jesús Navas estuvo el miércoles en el entrenamiento alentando al grupo. “Este lunes va a ser increíble, una bendita locura lo que se va a vivir. Los jugadores tienen que salir al cien por cien, a darlo todo porque cualquiera de ellos daría lo que fuera por estar en el campo defendiendo al Sevilla y los jugadores van a tener el privilegio de poder hacerlo”, dijo en los medios oficiales del club.
Con apenas 28 puntos, el Sevilla culminó su último descenso de categoría en la campaña 1999-2000. El paso en Segunda duró sólo un año porque, como campeón del ascenso en la 2000-2001, el equipo regresó para afirmarse en LaLiga. Vassilis Tsartas y José Miguel Prieto eran integrantes de aquella plantilla. MARCA ha hablado con el ex jugador griego para analizar la situación actual. “En los últimos años se veía que algo así iba a pasar. Las razones pueden ser muchas, pero no es el momento ahora mismo de dramatizar y buscar las razones de cómo ha ocurrido esto. Es el momento que de estar todos unidos, dar lo mejor de sí mismos”, defiende el ex jugador.
Por culpa de los árbitros nos quitaron 19 puntos; espero que están a la altura
El heleno deja una reflexión. “Solo puedo pedir que los árbitro estén a la altura de las circunstancias del final de la temporada y que los equipos decidan los resultados”. Y lo amplía: “Lamento ver esta situación que atraviesa el club, que estemos hablando de cosas que hace 26 años que no pasan. Recuerdo de mi época, la temporada 1999-2000, sufrimos lo mismo. Por culpa de los árbitros nos quitaron 19 puntos. Con la mitad nos hubiéramos salvado, pero no me gusta volver al pasado para hablar sobre cosas malas. Me gustaría más volver al pasado en los momentos y los años de gloria, de conquistar títulos en Europa y hacer a la gente disfrutar de lo que era el Sevilla”.
“Es muy difícil jugar así, no vemos la mejor versión de los jugadores. Sabemos y notamos que ha habido una decadencia temporada a temporada, y que solo existe un nivel competitivo físico adecuado, pero ha bajado el nivel cualitativo. Es una plantilla a la que le cuesta mucho competir. Tiraría de los más experimentados, los que han vivido estas situaciones”, reflexionaba José Miguel Prieto en Cope Sevilla.
El ex central también habló del banquillo. “Cuando se cambia de rumbo y de entrenador, se hace porque el equipo había jugado de forma muy alocada y ven que no es el camino para conseguir la permanencia, no porque no se crea en Matías. Se contrata a un entrenador pensando que será un revulsivo, no que será un mago. La mayoría de las veces ayuda y eso no ha existido. Como no se gane a la Real, puede ser que no termine la temporada y busquen otro revulsivo. A veces necesitas un fontanero y no buscas al mejor, sino al que te soluciones la avería. El mejor de los fontaneros que tuvimos fue Quique Sánchez Flores”.
Otras dos voces autorizadas de la historia del Sevilla hablan con MARCA del momento actual. “El Sevilla necesita ganar los dos partidos de casa, si lo hace la permanencia prácticamente está asegurada pero es muy complicado hacerlo porque son dos partidos de muchas dudas, de muchas cosas en la cabeza, de pensamientos negativos, pero el Sevilla tiene equipo y jugadores para pasar por esta situación. Es crucial ganar los partidos en casa porque después vienen otros complicados”, comenta Fernando Reges.
“Ahora no pienso en el fútbol desde el verde sino desde fuera y les hablaría como si fuera un directivo, un entrenador, algo distinto de como era como jugador. Hablaría, motivaría, enseñaría el camino y ese es siempre pelear por todos los balones, estar totalmente concentrados y con tensión. Es un partido especial, distinto a los demás. Tiene que ser como si jugaras una final”, añade.
El camino es siempre pelear por todos los balones, como si jugaras una final
De mil batallas sabe también Pablo Alfaro. “Es importante la unión de todos los estamentos y de todo el club. Solo hay un objetivo que es salvar la categoría y no puede haber un foco más allá de eso. Para mí también es importante olvidarte de que quedan cuatro, cinco, tres, lo que queda es el partido del lunes ante la Real Sociedad. Punto y final. Conceder muy poco a los rivales es una de las claves. Que el equipo sea capaz de minimizar los errores que ahora mismo penalizan muchísimo y jugar al fútbol de verdad, compitiendo. Cuando todo parece complicado, a veces la mejor solución suele ser simplificar los procesos, que todos lo compren y a partir de ahí, a competir. No queda otra”, comenta.
El césped dictará sentencia pero el primer gol lo marcará la grada. Todos coinciden en la importancia que tiene la afición. "Hemos vivido locuras, noches y días espectaculares. Y la manera es esa, ¿no? que muchas veces, cuando el equipo por ahí está en un mal momento, se necesita a la gente, a la afición que te dé ese empujoncito extra que muchas veces se necesita para sobrepasar o sobreponerte a momentos difíciles y a partidos claves como será el del lunes", comentó ayer en el programa El Cubo, de Sevilla FC+.