Se sabe que Uli Hoeness, cuando abre el micrófono, se enfrenta sin piedad como cuando lo hacía vestido de short, allá por los flamantes años 70 del Bayern y la Mannschaft.
El último en caer en sus redes ha sido el bueno de Konrad Laimer, pilar de la defensa de Vicent Kompany pero, parece obvio, uno de los que menos talento futbolístico despliega sobre el césped del Bayern, que contrarresta con trabajo y exhibición física.
Y cuando se trata de dinero, en el club bávaro no se ponen nerviosos, sino alerta. No en vano el Bayern ha tenido en los últimos años múltiples casos de jugadores que, de una manera u otra, han presionado una posible salida si no renovaban al alza. Para Hoeness, Laimer no estaría en ese grupo de imprescindibles.
"Konny es un jugador que valoro mucho. Es importantísimo para el equipo, así como para la imagen pública del club. Trabaja increíblemente duro para el equipo. Pero no es Maradona", afirma Uli Hoeness, quien reconoce que cuando se habla de una posible negociación contractual con el austriaco, "hay que poner en perspectiva muchas cosas".
A Laimer todavía le queda una temporada de contrato con el Bayern, cumplirá 30 años, y lo que gana, como señala Hoeness, "es algo que muy pocos clubes en Europa pueden siquiera ofrecer".
No sé qué han ofrecido Max Eberl y Christoph Freund, pero seguramente no es lo que pretenden sus representantes, y esto no tiene nada que ver con nuestra política general, sino con una evaluación realista de su valor deportivo y financiero: "Es alto, pero no es Harry Kane", concluyó.