La Real Sociedad comenzó el partido ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán con hasta seis canteranos en el equipo titular, Jon Martín, Beñat Turrientes, Jon Gorrotxategi, Pablo Marín, Ander Barrenetxea y Mikel Oyarzabal, y lo acabó con sólo dos, ya que todos fueron sustituidos excepto el primero y el último.
El hecho de que Gorrotxategi y Pablo Marín fueran las nuevas incorporaciones en el once titular de Matarazzo, respecto al pasado fin de semana en Vallecas, propició que en Zubieta hubiera hasta seis jugadores formados, quedando en el once Jon Martín, Turrientes, Barrenetxea y Oyarzabal, a los que solemos sumar el 'asimilado' Jon Mikel Aramburu, siendo seis una de las cifras más altas que se han dado esta temporada o que más.
De ese máximo, al final del partido se pasó a la mínima, debido a los movimientos que realizó el técnico neojersey por el mal rendimiento de sus jugadores, al dar entrada primero a Óskarsson por Gorrotxategi, luego a Kubo por Pablo Marín, después a Yangel Herrera por Turrientes, y finalmente a Sucic y Wesley por Aramburu y Barrenetxea, dejando a Jon Martín y Oyarzabal como únicos representantes de Zubieta.
Jon Martín, por cierto, fue uno de los mejores futbolistas de la Real ante el Sevilla, realizando numerosos despejes, tanto con la cabeza como con los pies, no siendo Alexis su marca en la acción de la portería sevillista, aunque eso no le serviría de ningún consuelo tras la derrota final.
Oyarzabal, por su parte, apenas pudo intervenir en el juego de ataque como le suele gustar y, ya en la segunda parte, falló por poco un balón que le cruzó Óskarsson desde la izquierda para haber puesto el 0-1, lo que habría sido un gol 100 en LaLiga que tendrá que esperar. El capitán, eso sí, volvió a darlo todo y jugó cada minuto, pese a que es uno de los que más tiempo y dedicación está dedicando sobre el verde esta temporada.