Ayer el Betis pudo sentir la presión de estar cerca de la Champions con un 0-2 en Anoeta, después de que el Celta había ganado al Atlético y estaba a sólo tres puntos, cuando la Real Sociedad les empató y los txuriurdin estuvieron incluso cerca de la remontada.
La Real llegó al área rival ya en el primer minuto de juego y el Betis respondió dos minutos después y con una gran combinación que no acabó en gol por una gran parada de Remiro a Antony, que inmediatamente, tras un doble error de los blanquiazules, se quedó completamente solo ante el jugador de Cascante, pero el brasileño respondió con otro fallo, cuando lo tenía todo a su favor. La situación se repitió en el otro campo, donde Óskarsson decidió mal en el mano a mano con Álvaro Valles al no dar el pase correcto a Barrenetxea, que habría marcado a portería vacía.
Tras unos minutos de respiro, Altimira disparó desde la frontal del área, pero a las manos de Remiro, y Fornalls buscó la escuadra con otro derechazo, pero no la encontró por mucho. Respondieron los locales por mediación de Óskarsson, pero el 9 primero remató mal con la derecha y luego su cabezazo fue centrado y bloqueado por Valles. Cucho Hernández fue el siguiente en intentarlo para el equipo de Pellegrini, pero su disparo de cabeza no encontró portería. Volvió a ser el momento de Óskarsson, que se topó con Valles, que Sergio Gómez mandó el rebote al palo. Remiro evitó entonces el gol de Ez Abde con otra gran intervención, no llegando al balón que Antony mandó a la red txuriurdin con un gran zurdazo, poco antes del descanso.
El Betis también salió mejor que la Real en la segunda parte, porque dos minutos más tarde Ez Abde aumentó el marcador al 0-2 con un golazo por la escuadra, tras superar con facilidad la línea de fondo. Matarazzo reaccionó rápido dando entrada a Marín y Sucic, pero se notó más la puesta en escena de Rodrigo Riquelme, que nada más salir no anotó el 0-3 por una mano muy tensa de Remiro a tiro cercano.
Gorrotxategi acortó distancias enseguida, pero el gol fue inútil porque su asistente, Oyarzabal, estaba en ligero fuera de juego, al igual que poco después Óskarsson en una jugada similar en la que había marcado el número 10 realista. El islandés, con la Real derrotada, redujo distancias a falta de 11 minutos, y Oyarzabal igualó de penalti obra de Ruibal. La Real incluso consiguió la victoria, pero Valles salvó el 3-2 del joven Carrera con una parada extraordinaria y al final cada equipo sumó un punto que se les quedó poco.