El Real Madrid ha optado por una medida sin precedentes para cerrar el conflicto entre Valverde y Tchouaméni. El club blanco ha impuesto una sanción económica de alrededor de 500.000 dólares a cada jugador, una cifra sin precedentes en la historia reciente de la entidad (y del deporte en general) y que refleja la seriedad con la que ha valorado lo ocurrido. Ambos futbolistas comparecieron ante el investigador disciplinario, reconocieron su error, se mostraron arrepentidos y pidieron disculpas entre sí, así como ante el club, el vestuario, el cuerpo técnico y la afición.
Pese a la contundencia del castigo económico, el Real Madrid ha decidido no aplicar ninguna sanción deportiva. Ni Valverde, que estará de baja entre 10 y 14 días por lo ocurrido en la pelea, ni Tchouaméni serán apartados de la dinámica del equipo ni se perderán partidos, por lo que seguirán a disposición de Arbeloa de cara al Clásico y final de temporada. Con esta decisión, el club busca solucionar el incidente a nivel interno con una sanción económica ejemplar, pero evitando que el asunto tenga consecuencias deportivas para la plantilla en un momento clave de la temporada.
El Real Madrid C. F. comunica que, tras los hechos que dieron lugar ayer a la apertura de un expediente disciplinario contra nuestros jugadores Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, ambos han comparecido hoy ante el instructor del expediente.
Durante esta comparecencia, los jugadores han mostrado su total pesar por lo ocurrido y se han pedido disculpas entre sí.
Asimismo, han trasladado sus disculpas al club, a sus compañeros, al cuerpo técnico y a la afición, y ambos se han puesto a disposición del Real Madrid para aceptar la sanción que el club considere oportuna.
Ante estas circunstancias, el Real Madrid ha decidido imponer una sanción económica de quinientos mil euros a cada jugador, concluyendo así los correspondientes procedimientos internos.