La imagen de Javier Aguirre se ha consolidado como la de un salvador del fútbol mexicano y también de LaLiga, por eso, cuando la situación se pone complicada en la Selección Mexicana, suena su teléfono.
La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) lo llamó en 2001 para salvar el boleto a Corea del Sur - Japón 2002 y lo logró. Lo trajeron de regreso en 2009 y llevó a la selección a Sudáfrica 2010. Ahora le regresaron después del fracaso en la Copa América 2024 con Jaime Lozano y ni siquiera hubo eliminatoria para México.
Bueno, tanto bombardeo parece haberle dado poder dentro de la FMF, según los columnistas de tiempo parcial Rubén Rodríguez y Miguel Ángel Arizpe.
Ambos hablan de la molestia en la Liga MX por retirar a 10 jugadores de la Liguilla, de los cuales la mitad son de Chivas, para que puedan concentrarse con el Tri a partir del 6 de mayo.
“Esta molestia también es con los directivos, especialmente con Ivar Sisniega (presidente ejecutivo de la FMF), Mikel Arriola (comisionado del fútbol mexicano) y Duilio Davino (director de selecciones masculinas de la FMF), quienes no han tenido el carácter ni la personalidad para detener a Javier Aguirre, sopesar sus decisiones y discutir los medios.
"Se les ha preguntado repetidamente y no han podido o no han querido hacerlo. Más de cinco clubes del fútbol mexicano están sorprendidos de cómo se maneja la Selección Mexicana y cómo le han dado el control absoluto y sin miramientos al Vasco", publica Rubén Rodríguez.
Por su parte, Miguel Arizpe suma parte de una conversación con una de sus fuentes, no identificada, donde los directivos de la Federación no suelen hacer equilibrios con el técnico.
"Uno de nuestros problemas es que el entrenador siempre supera a los que están en la selección y en la Federación. Nadie discute con él y eso no es bueno. Con Tata (Martino) pasó lo mismo, parece que son personas que no se pueden cuestionar, y además los directivos y dueños son los jefes, no el entrenador", explica en su columna de este miércoles.