La Juventus, que no pierde en la Serie A desde finales de febrero contra el Como, parecía haber puesto el turbo en la Liga de Campeones. Sin embargo, ha sufrido una ligera desaceleración en las últimas semanas. El empate en San Siro entraba en los planes. Pero no en casa ante un Hellas Verona (1-1) que el viernes confirmó su descenso a la Serie B con la victoria del Lecce sobre el Pisa.
La grada del Allianz Stadium celebró la vuelta a la titularidad de un Kenan Yildiz que se había visto muy mermado en las últimas semanas. Boga se cayó del once que venía de empatar en San Siro. Por lo demás, McKennie repitió como carrilero por el sector derecho y Jonathan David como principal referente.
Kelly avisó tras un córner nada más empezar el partido que sólo se jugó en la mitad del campo del Hellas Verona. Bremer incluso cabeceó otro saque de esquina al palo en el minuto 26. La portería estuvo a punto de caer. Pero una mala entrega del brasileño sobre Kalulu en la salida propició el 0-1 de Kieron Bownie, que provocó la sorpresa en el descanso.
Spalletti no esperó para hacer su jugada y dio entrada a Vlahovic por Khéphren Thuram para comenzar la segunda parte. Una jugada que rompió la línea de tres atrás en la Juventus para que Kalulu se cerrara como lateral derecho y McKennie se incorporara al doble pivote junto a Locatelli.
Con prácticamente cuatro atacantes sobre el terreno de juego, la Juventus seguía chocando una y otra vez contra el muro que el Hellas Verona había construido en Turín. Tuvieron que recurrir a una falta lanzada por Vlahovic para encontrar el gol del empate. Condenó a Montipó por el paso en falso previo al intentar leer las intenciones del serbio.
Un Hellas Verona no pudo salir de su propia área y no dejó de achicar agua durante la media hora que aún quedaba por delante. Montipó incluso le negó el gol a Conceiçao dos veces en cuestión de un minuto. El portugués se relamía en el segundo palo intentando meter dos disparos a Cambiaso desde el sector izquierdo.
La Juve siguió remando, consciente de las consecuencias que podía acarrear no conseguir la victoria en casa ante un Hellas Verona ya descendido. Lo intentaron hasta el final y, en el tiempo añadido, Zhegrova pegó un balón al palo que impidió la remontada. Sonríe el Como, que se mantiene a tres puntos tras el empate ante el Nápoles... y también una Roma que puede ponerse a uno si mañana gana en el Estadio Olímpico a la Fiorentina.