Oviedo no se rinde. El conjunto asturiano logró un empate ante el Villarreal, que fue poco por las sensaciones que mostró; las ocasiones que tuvo -sobre todo en la segunda parte- y por el repetido penalti que supuso el gol 'groguet'. Guillermo Almada le ha dado un lavado de cara a este equipo y la afición ya empieza a soñar con esa permanencia. El cambio de mentalidad es tal que, ante el tercer clasificado de LaLiga, la sensación es que se podría haber conseguido algo más. "Fuimos superiores y el empate me importa poco", analizó el técnico uruguayo en la rueda de prensa posterior.
De momento, el Oviedo está a seis puntos de la salvación, faltan 18 por jugar y viendo cómo está la situación todo es posible. La afición está totalmente entregada al equipo y todos los jugadores están unidos. "Si queremos soñar con la salvación tenemos que ir a ganar todos los días", afirmó Hassan hace unos días.
Si queremos soñar con la salvación tenemos que ir a ganar todos los días.
La situación es muy compleja. El equipo lleva el nombre en rojo desde la jornada 9 y sigue colista a falta de seis jornadas para el final. Sin embargo, los resultados invitan al optimismo. El Oviedo suma tres victorias y un empate en sus últimos cinco partidos y está encadenando la mejor racha de esta temporada. Ante Sevilla y Celta consiguieron ganar dos partidos seguidos en Liga, algo que no se había conseguido hasta la fecha de Balaídos.
El próximo partido parece clave en esa lucha por la salvación. El Oviedo recibirá al Elche en el Tartiere y de ganar entraría en ese 'ungüento' de equipos con más de 30 puntos que entran y salen del descenso.
El descenso no se decidirá hasta las últimas jornadas y, en este caso, el Oviedo jugará en casa contra el Alavés (decimoctavo) en la penúltima jornada. Finalmente, acudirán a Son Moix para enfrentarse al Mallorca (15º) en los 38 finales.